Especificó que el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) mantiene un monitoreo y análisis permanente que permite la detección oportuna de cualquier eventual caso, como parte de las acciones preventivas en materia de salud pública.
Si bien las fiestas decembrinas no causan directamente un trastorno de la conducta alimentaria (TCA), sí pueden actuar como detonantes en personas predispuestas.
La conformación del presupuesto en materia de salud, se estima en 9 mil 492 millones 20 mil 846 pesos, de los cuales, más de 734 millones estarán destinados a la compra de medicamentos y materiales de curación.
Comentó que el padecimiento implica un gran reto no sólo por su capacidad de avanzar rápidamente hacia formas graves, sino también por el entramado ecológico, urbano y social que favorece su persistencia.
De acuerdo con el funcionario, durante las semanas recientes únicamente se detectaron entre dos y tres casos semanales, la mayoría correspondientes a pacientes en etapa final de la enfermedad.
Durante la reunión realizada este lunes, explicó Baeza, los representantes de la OPS y del Gobierno federal compartieron observaciones preliminares que reconocen el avance del estado en la vigilancia