De acuerdo con la versión oficial, un portaaviones y un destructor con misiles guiados lograron esquivar “múltiples ataques iraníes no provocados” y ningún militar estadounidense resultó herido.
Pero cuando les quitamos los recursos que permiten a los cárteles comprar fentanilo y precursores químicos, adquirir armas, reclutar, reconstruir sus redes y financiar otros delitos, golpeamos el corazón de sus operaciones.
En su orden ejecutiva del viernes, Trump instruyó al Departamento del Interior a actualizar el nombre del lago en el servicio de denominación geográfica de Estados Unidos.