Esto podría desencadenar un recrudecimiento de los combates que involucraría aún más a los países de Oriente Medio y agravaría la crisis energética mundial.
Los ataques en Medio Oriente continuaban pese al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre negociaciones con Irán, versión que funcionarios iraníes desmintieron poco después.
El objetivo, precisó Trump, es mantener abierto y seguro el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el suministro mundial de petróleo que se ha visto afectado por la guerra en Medio Oriente.
Durante la madrugada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en redes sociales que las fuerzas estadounidenses tienen “una potencia de fuego sin igual, munición ilimitada y tiempo de sobra”