
Comerciantes de mercados locales continúan haciendo esfuerzos para mantener precios accesibles, a pesar del entorno inflacionario que se registra a nivel nacional.
Dolores Flores, vendedora de frutas y verduras, señaló que en términos generales no se han presentado variaciones significativas en los precios; sin embargo, reconoció que algunos productos sí han registrado incrementos recientes.
Entre los alimentos que han subido de precio destacan el tomate, la calabacita, la cebolla, el limón, el brócoli y el aguacate. Como ejemplo, explicó que el kilo de tomate pasó de 20 a 40 pesos en lo que va del año.
“A principios de año el tomate estaba en 20 pesos el kilo, ahora está en 40. Aún así, sigue siendo un precio bajo, ya que en supermercados de grandes cadenas puede llegar hasta los 69 pesos, dependiendo de la zona”, comentó.
Por su parte, en una carnicería cercana cuyos encargados prefirieron mantenerse en el anonimato, indicaron que los precios se han mantenido estables. Explicaron que durante la Semana Santa se registró un aumento del 20 por ciento en la venta de pescado, mientras que la demanda de pollo y carne roja disminuyó. No obstante, una semana después, las ventas han comenzado a equilibrarse, lo que ha permitido conservar precios justos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los precios al consumidor aumentaron 4.59 por ciento en marzo en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra se ubicó por debajo de la estimación media de 4.64 por ciento de analistas consultados por Bloomberg, pero por encima del 4.02 por ciento registrado en febrero.
En cuanto a la inflación subyacente , que excluye productos volátiles como alimentos y combustibles, esta se desaceleró a 4.45 por ciento anual, frente al 4.50 por ciento del mes previo, y también por debajo de la expectativa de 4.47 por ciento. Cabe recordar que el banco central mantiene como objetivo una inflación del 3 por ciento, con un margen de variación de un punto porcentual.


