
En sesión de Cabildo Rural, la regidora Isela Martínez Díaz presentó un exhorto al Gobierno Federal para que, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, implemente políticas públicas que atiendan la grave crisis del campo chihuahuense.
La coordinadora de Regidores del PAN destacó que el sector agropecuario ha sido uno de los más afectados por las políticas federales en los últimos años.
Como ejemplo, recordó que en 2021 más del 80 por ciento del territorio nacional enfrentó condiciones de sequía, siendo Chihuahua uno de los estados más impactados, lo que comprometió la producción agrícola y el sustento de miles de familias.
Señaló que, lejos de implementar mecanismos de rescate, el Gobierno Federal optó por desmantelar instrumentos diseñados para atender estas contingencias. La desaparición del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) dejó a los productores sin respaldo ante heladas, inundaciones y sequías.
A ello se suman promesas incumplidas, como precios de garantía que en la práctica resultan inferiores a lo anunciado, así como la reducción de apoyos a agricultores y ganaderos.Martínez Díaz advirtió que en Chihuahua los productores enfrentan costos de producción cada vez más altos frente a precios de venta poco competitivos, con acceso limitado a financiamiento y apoyos federales a la baja, lo que mantiene a miles de familias al límite.
Asimismo, expresó su preocupación por la reciente reforma a la Ley de Aguas Nacionales, al considerar que pone en riesgo la soberanía alimentaria al comprometer el acceso al agua, especialmente en entidades como Chihuahua, donde este recurso es escaso.
Agregó que organismos como el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, junto con especialistas como el economista de la UNAM Arturo Huerta González, han advertido que el sector agrícola enfrenta una crisis estructural que compromete la autosuficiencia alimentaria del país.
Ante este panorama, consideró irónico que, frente a la crisis del campo, la Presidenta de la República señale que el frijol combinado con maíz o arroz equivale nutricionalmente “casi” a comer carne.
Indicó que, mientras los productores venden sus cosechas a precios bajos y el mercado interno se debilita, el Gobierno Federal responde con campañas que no atienden de fondo la problemática.
Advirtió además que los costos de producción continúan al alza, particularmente en insumos como el diésel y la energía eléctrica, lo que encarece la actividad agrícola, especialmente en una entidad con condiciones desérticas como Chihuahua.
En ese sentido, hizo un llamado a las y los legisladores federales de MORENA por Chihuahua para que respalden con acciones concretas las gestiones que encabeza la gobernadora Maru Campos, en coordinación con diputados federales y el senador Mario Vázquez, en beneficio del estado.
Resaltó el apoyo del Gobierno Municipal de Chihuahua, encabezado por el alcalde Marco Bonilla, mediante la entrega de alimento para ganado, subsidios para semillas como frijol, sorgo, maíz y avena, así como seguros para pequeños productores ante siniestros climatológicos.
“El campo no puede esperar. Las y los productores chihuahuenses no piden privilegios, exigen condiciones justas para competir y salir adelante”, declaró.
Por lo anterior, solicitó exhortar al Poder Ejecutivo Federal para que, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, implemente políticas públicas que atiendan la crisis del sector agropecuario, garantizando competitividad y certidumbre para los productores locales.


