El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, reportó en su declaración patrimonial de 2025 un patrimonio mínimo, sin vehículos ni bienes muebles, cuando en 2016 sus propiedades y cuentas fueron valuadas en decenas de millones de pesos y derivaron en una denuncia penal por presunto enriquecimiento ilícito.
El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, reporta un patrimonio mínimo en la declaración patrimonial que debe rendir ante la sociedad zacatecana sobre sus posesiones personales, contrario a lo que ocurría hace apenas unos años, cuando sus adversarios políticos contabilizaron que sus riquezas podrían valorarse en casi 30 millones de pesos, debido a un conjunto de propiedades inmobiliarias.
La declaración patrimonial que rindió el mandatario en mayo de 2025 señala que es dueño de una propiedad inmobiliaria y que no posee ningún vehículo ni bien mueble, por lo que no reporta ni siquiera algún menaje de casa o algún tipo de joya, no obstante su larga trayectoria como servidor público local y federal, y que pertenece, además, al clan más influyente del ámbito político de Zacatecas.
Esta austeridad personal que hoy muestra el documento de Monreal Ávila dista del entorno que vivió el mandatario en 2016, cuando contendió también por la gubernatura de Zacatecas, aunque con resultados fallidos. Por sus bienes, diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) interpusieron una denuncia penal por presunto enriquecimiento ilícito, luego de que se cuestionara de manera pública las dimensiones que había alcanzado su fortuna.
Aun hoy puede consultarse un posicionamiento que emitieron el PRI y Verde Ecologista de México, el 18 de mayo de 2016, en el que cuestionaban el tamaño del patrimonio personal que reportaba Monreal Ávila en ese contexto electoral; posesiones, sin embargo, que ya no aparecen consignadas en la declaración patrimonial que rinde en la actualidad como gobernador en funciones de Zacatecas.
El entonces presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Adolfo Bonilla Gómez, comentó que
seguramente por la presión social ejercida”,
el candidato David Monreal presentó su declaración patrimonial en la que se observaba que era el candidato que más dinero tenía. Refirió más de 27 millones de pesos, pero puso en duda la manera en que se habría hecho de estos bienes al señalar inconsistencias, incongruencias o un reporte menor.
En conferencia de prensa ese año, según consta todavía en la página del PRI-Zacatecas, Bonilla Gómez agregó que las incongruencias no solo estaban en el número de las propiedades adquiridas, sino en su valuación.
“Exigimos que haya una mejor claridad y precisión porque hay elementos serios y delicados, dado que todas las compras han sido de contado, además de que la manera como se han adquirido deja muchas sospechas y el monto de los ingresos que reporta no cuadra con la valuación que se hace de las propiedades por lo que exigimos de esta persona una respuesta”.
Víctor Armas Zagoya, entonces dirigente estatal del Partido Verde con el que el PRI tenía una alianza para las elecciones de ese año, se expresó así de Monreal Ávila, quien competía bajo los colores de Morena: “Es incongruente y falaz. Es, por mucho, el candidato más rico de esta contienda y su declaración patrimonial indica que ha sido el candidato más rico en la historia de Zacatecas. (…) David señala que tiene 17 propiedades, 13 terrenos, tres casas, un local comercial, 11 vehículos, pero señala o ha manifestado que el 85 por ciento de su patrimonio lo hizo antes de ser servidor público”.
Las propiedades y vehículos que desaparecieron de la declaración patrimonial de David Monreal Ávila
Todos esos bienes inmuebles y vehículos que salieron a la luz pública durante el proceso electoral de 2016, cuando Monreal Ávila buscó, sin éxito, conquistar la gubernatura de Zacatecas abanderado por Morena, ya no figuran en la declaración patrimonial del mandatario, como si se hubieran esfumado de un día a otro, y aun cuando una de las finalidades de este documento es que las autoridades puedan observar de cerca y con información veraz la evolución patrimonial de los servidores públicos del país.
La declaración patrimonial que presentó David Monreal Ávila, el 30 de mayo de 2025, como gobernador de Zacatecas, solo consigna un bien inmueble que describe como “terreno”, con una superficie de 105 metros cuadrados, mismo que habría adquirido el 17 de diciembre de 1992, a un valor de 15 mil 750 pesos, pagados de contado. Como “transmisor de la propiedad” aparece el Instituto Zacatecano de Vivienda Social.
En el apartado de “vehículos”, el documento señala: El declarante no ha manifestado contar con vehículos en su declaración”; en el de “bienes muebles”, indica: “El declarante manifestó no tener bienes muebles”; en el de “Inversiones, cuentas bancarias y otro tipo de valores”, plasmó que tiene una inversión en “sociedades”. En ninguna de las inversiones aparecen montos.
La declaración patrimonial del gobernador de Morena también arroja estas aseveraciones: “El declarante manifestó no contar con ningún adeudo. (…) El declarante manifestó no contar con ningún préstamo o comodato de bien inmueble por terceros (situación actual). (…) El declarante manifestó no contar con ninguna participación en empresas”.
David Monreal ganó la gubernatura de Zacatecas en 2021, en su segundo intento. (Cuartoscuro)
De 56 propiedades y cuentas bancarias a no reportar casas ni vehículos
En 2018, conforme a una nueva legislación, ese organismo adquirió el carácter de autónomo y se convirtió en Fiscalía General de la República. Sobre la denuncia en contra de Monreal Ávila no hay rastro hasta ahora.
El 26 de mayo de 2016, los medios de comunicación difundieron esta declaración de Francisco Escobedo Villegas, quien fuera coordinador de campaña del candidato priista, Alejandro Tello Cristerna, quien ganaría la gubernatura: David Monreal de acuerdo con las pruebas tiene más de 56 títulos de propiedad a su nombre que suman un patrimonio superior a los 200 millones de pesos, mientras que sólo reportó 27 millones en la Plataforma Tres de Tres, lo que evidencia que miente a los zacatecanos”.
Así se desvaneció el patrimonio inmobiliario de David Monreal en Zacatecas
El documento, aún en los archivos de la iniciativa 3de3, plataforma ciudadana que recopilaba declaraciones patrimoniales, indicaba que el ahora gobernador tenía ese año 21 inmuebles o terrenos, 11 coches y cinco cuentas bancarias.
Tres años después, cuando era coordinador General de Ganadería en la Secretaría de Agricultura y buscaba la postulación de Morena para contender en las elecciones gubernamentales, el ahora mandatario estatal declaró solo propiedad de muebles y accesorios de casa con fecha de adquisición de marzo de 2015.
Las casas que propiciaron las críticas y denuncia en su contra habían desaparecido. Ese año omitió precisar datos de los bienes a nombre de su cónyuge o dependientes económicos.
Después, en 2020, cuando debió presentar una declaración de conclusión, Monreal Ávila fue más contundente respecto a sus bienes. En ese momento, ya no poseía ni casa, ni terrenos o locales comerciales. Ya no era el hombre acaudalado de 2016, según su propio dicho.
David Monreal Ávila nació en 1966 en Fresnillo, Zacatecas. Se licenció en Derecho por la Universidad Autónoma de Zacatecas. Si bien algunos bienes se han esfumado de los documentos que acreditan lo que tiene, su trayectoria en el servicio público es reproducida con constancia: exsenador por el Partido del Trabajo, exdirigente estatal de ese mismo partido y expresidente municipal de Fresnillo.
Cómo nació la obligación de publicar el patrimonio de los servidores públicos
Resistentes durante décadas a exponer con precisión su fortuna, los funcionarios públicos mexicanos cumplen 10 años de obligación legal de hacer pública su declaración patrimonial.
En 2015, las organizaciones civiles Transparencia Mexicana y el Instituto Mexicano para la Competitividad lanzaron la plataforma independiente #3de3 en la que invitaban a presentar declaraciones de situación patrimonial, de intereses y fiscal a quienes competían por un cargo de elección popular.
Transparentar bienes se volvió un asunto de buena imagen; de modo que la plataforma logró reunir decenas de documentos patrimoniales.
Un año después, con ese telón de fondo y el impulso de colectivos a favor de la transparencia gubernamental, la legislación federal y las locales que regían a los servidores públicos se homologaron para obligarlos a publicar cada mayo su declaración patrimonial y de intereses.
Se trataba de uno de los pisos del edificio legal del Sistema Nacional Anticorrupción que ese año intentaba construirse. A partir de entonces, quienes desempeñen un cargo público en cualquiera de los tres niveles de gobierno –federal, estatal y municipal– deben presentarla.
La opacidad persiste en el patrimonio público
Pese a la obligación, algunas declaraciones patrimoniales aún arrojan inconsistencias como valores sin actualizar, falta de claridad en la obtención de la riqueza con conceptos como “herencia” o “donación” o desaparición súbita de los bienes de una declaración a otra, sin precisar transacciones de compraventa.
También, es frecuente el recurso de declarar como “confidenciales” los bienes de la pareja sentimental o los dependientes económicos.
Ello impide observar la evolución de la riqueza de mandatarios, representantes diplomáticos o incluso, funcionarios con cargos de menor responsabilidad.
El formato aún permite que algunos datos puedan declararse como “confidenciales”. De modo que el servidor público transparenta a voluntad lo que tiene o lo que no tiene.
El no cumplir con esta obligación es una falta administrativa. Las sanciones, a cargo de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, pueden ir desde una amonestación pública o privada hasta la suspensión del cargo.