
Referee
Adrián Vargas
“Mugrero”, “vergüenza”, “remodelación pitera”. Son algunas de las expresiones que hoy se repiten en redes sociales al hablar del Estadio Azteca, el proyecto más importante de México para el Mundial 2026. Y lo peor no es el enojo: es la decepción de ver que, hasta ahora, lo mostrado está muy lejos de lo que algunos imaginaron.
Porque mientras las autoridades insisten en que todo avanza “en tiempo y forma”, la realidad que reflejan las imágenes recientes es poco emocionante: un estadio que luce apenas intervenido, con cambios mínimos y con una transformación que, para muchos, no se nota.
La expectativa era enorme. No se trataba de un retoque superficial, sino de renovar el recinto más simbólico del país para presentarlo ante el mundo. Pero hoy la conversación pública gira en torno a lo mismo: “tanto para nada”, “se ve igual”, “se ve viejo”.
“Se ve viejo”: críticas por el techo “oxidado”
Uno de los puntos más señalados es el techo, que en lugar de proyectar modernidad, sigue luciendo desgastado y descuidado. En redes, varios aficionados hablan incluso de un “techo oxidado”, una imagen difícil de justificar en un estadio que debería estar en su mejor versión a meses de una Copa del Mundo.
El Azteca no es cualquier inmueble: será la carta de presentación de México en 2026. Y por eso, cada detalle que luce viejo pesa el doble.


