
Expansión Política
Lidia Arista y Yared de la Rosa
La relación entre el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, y la presidenta Claudia Sheinbaum, cambió en los últimos días ante eventos en los que los dos países ha estado relacionados.
La participación de dos agentes de la Agencia de Investigación Criminal (CIA) en Chihuahua y las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros políticos ‘pegó’ a la relación de la presidenta Claudia Sheinbaum y el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson.
Lo que había sido felicitaciones por los golpes al crimen organizado por parte del gobierno mexicano, se tornó en críticas en contra de la corrupción y la extorsión.
El embajador de Estados Unidos lanza críticas
Desde la tierra del Cártel de Sinaloa, organización designada como terrorista, Johnson soltó el primer golpe.
Durante la colocación de la primera piedra del proyecto energético “Mexinol”, en Topolobampo, el embajador advirtió que esos delitos son obstáculos para la inversión y el desarrollo estratégico.
“Ninguna empresa comprometerá recursos donde las reglas no son claras, donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional. Si queremos que proyectos como este tengan éxito, si queremos que nuestro futuro compartido sea tan prometedor como puede ser, la corrupción ni la extorsión deben tener cabida”, dijo el pasado 23 de abril.
La presidenta fue cauta y solo respondió: “Es lo que estamos haciendo, ellos allá y nosotros acá”. Se limitó a decir que es importante que haya un ambiente para la inversión sin corrupción.
Sin embargo, no es la primera tensión entre ambos países. Unos días antes, el estadounidense lamentó la muerte de los dos agentes de la CIA en Chihuahua, quienes presuntamente participaron en un operativo en México sin conocimiento del gobierno de Claudia Sheinbaum.
En un mensaje que escribió en redes sociales, el embajador sostuvo que ese hecho era un recordatorio del riesgo que enfrentan los funcionarios mexicanos y estadounidenses dedicados a proteger a las comunidades.
Mientras, la mandataria federal ha calificado la presencia de los agentes estadounidenses en México como un acto que vulnera la soberanía nacional del país y violenta la Ley de Seguridad Nacional.
Otra crítica que lanzó el embajador Ronald Johnson en los últimos días fue el 29 de abril, cuando respaldó formalmente los señalamientos del Departamento de Justicia contra diez funcionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya, así como el senador Enrique Inzunza, ambos militantes de Morena.
Desde un comunicado, la embajada mencionó que si bien no podía pronunciarse sobre los detalles del caso, aseguró que se investigará la corrupción que facilita el crimen organizado y “perjudica” a ambos países cuando Estados Unidos tenga “jurisdicción”.
“Combatir la corrupción y la actividad criminal transnacional es una prioridad compartida para los Estados Unidos y México. Nuestros países se han comprometido a fortalecer la transparencia, hacer cumplir las leyes anticorrupción y defender el Estado de derecho. Esto es lo que nuestros ciudadanos en ambos lados de la frontera quieren y, como lo he señalado en reiteradas ocasiones, es lo que merecen”, se menciona en un comunicado.
A lo que la mandataria Claudia Sheinbaum calificó como “injerencismo” las declaraciones de la embajada de Estados Unidos en México, a cargo de Ronald Johnson.
“Son declaraciones desafortunadas, porque un embajador de Estados Unidos en México, un embajador de Francia en México, un embajador de Ucrania en México, de Irán en México —para poner las distancias—, de Cuba en México, de Argentina en México, un embajador no puede tener una actitud injerencista”, señaló el pasado 30 de abril.
Desde su conferencia mañanera recordó una frase del expresidente Miguel de la Madrid: “Los norteamericanos entre más blandito encuentran, más se van metiendo”, a lo que dijo que México busca una colaboración con Estados Unidos de respeto, colaboración y respeto.
Antes hubo felicitaciones
La relación entre el gobierno mexicano y embajador Ronald Johnson no siempre fue de tensión, antes existieron felicitaciones por parte del representante de Estados Unidos. Durante casi un año, tras su designación como embajador, felicitó a la mandataria federal en múltiples ocasiones.
Entre estos momentos se encuentra la felicitación que hizo el embajador a la presidenta de la República y a las fuerzas armadas por haber abatido a Nemesio Oseguera, alías “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Ese momento destacó la “valentía y rápida actuación” de las autoridades mexicanas.
“El pueblo de México puede sentirse orgulloso de la determinación demostrada por sus fuerzas de seguridad. Debemos continuar con esa misma firmeza. Los criminales deben ser llevados ante la justicia”, sostuvo el embajador desde sus redes sociales, y horas antes lamentó la muerte de los elementos delas Fuerzas Armadas mexicanas durante este operativo.
Seis meses antes, el embajador estadounidense reconoció al gobierno mexicano por la extradición de 26 delincuentes relacionados con el tráfico de drogas a Estados Unidos, entre los que se encontraban Abigael González, líder de Los Cuinis y cuñado de Nemesio Osegurera; Servando Gómez Martínez La Tuta, entre otros.
Ante esto, Ronald Johnson sostuvo que este envío es un ejemplo de los que es posible cuando dos gobiernos se unen contra la violencia y la impunidad, y felicitó a la mandataria federal por su “continua y valiente cooperación” para el traslado de estos personajes. .
“Estamos profundamente agradecidos con la presidenta Sheinbaum y su administración por demostrar determinación frente al crimen organizado”, señaló el embajador en comunicado el pasado 12 de agosto en comunicado.
Alejandro Martínez Serrano, especialista en Relaciones Internacionales por la Universidad La Salle México, dio un viraje que la postura de la presienta Claudia Sheinbaum cambió, pues en un principio la relación con Estados Unidos era “de una amplia colaboración” y dio “un viraje” tras las acusaciones de Estados Unidos contra 10 políticos sinaloenses.
“Las condiciones se han tensado a diferencia de otros acontecimiento donde había una colaboración del gobierno mexicano”, dijo el también profesor de la Universidad La Salle.
El experto dijo que esta tensión que ha surgido entre ambos países podría afectar la negociación para la revisión del TMEC si no se alcanza un “entendimiento” entre ambos países en materia de seguridad y migración.
“En esta actitud agresiva del gobierno de Donald Trump, (podrían) retirarse de la mesa de diálogo en materia de la revisión del TMEC”, declaró el especialista.




