
El fiscal general del Estado, César Jáuregui, informó que hasta el momento el hallazgo de un grupo de trabajadores sin vida anteriormente reportados como desaparecidos en una mina ubicada en el estado de Sinaloa, es investigado por autoridades de aquella entidad y por instancias federales.
El funcionario explicó que la desaparición forma parte de un hecho de mayor escala, luego de que al menos diez trabajadores de un proyecto minero ubicado en Concordia, al sur de Sinaloa, fueran privados de la libertad desde el pasado 23 de enero, cuando un grupo armado irrumpió en el campamento donde se alojaban y se los llevó por la fuerza.
De acuerdo con reportes oficiales y corporativos, las víctimas laboraban en el proyecto Pánuco, operado por la empresa canadiense Vizsla Silver, que tras el hecho suspendió parte de sus operaciones mientras continúan las investigaciones.
Jáuregui señaló que una de las principales líneas de investigación apunta a actividades relacionadas con la extorsión del crimen organizado, fenómeno que ha afectado en diversas ocasiones al sector minero, debido al valor económico de los metales y la ubicación estratégica de estos proyectos, destacando que, en Chihuahua no tienen registro de tal delito como algo en incremento.
El caso se desarrolla en un contexto de creciente violencia en el sur de Sinaloa, región marcada por la disputa entre grupos del Cártel de Sinaloa, lo que ha derivado en secuestros, enfrentamientos armados y presencia reforzada de fuerzas federales.
Incluso, durante los operativos de búsqueda se han localizado restos humanos en la zona, algunos de los cuales ya han sido relacionados con trabajadores desaparecidos, mientras continúan las labores para ubicar al resto del grupo.
El fiscal reiteró que las autoridades de Chihuahua mantienen comunicación con sus homólogos en Sinaloa para dar seguimiento al caso y brindar apoyo a las familias de los trabajadores originarios del estado luego que fuera confirmada la muerte de uno de ellos.


