Yahoo
Kaitlin Reilly (ES), Reportera
Los expertos afirman que las presiones financieras y la falta de esperanza en el futuro son las razones por las que algunas personas están optando por no tener hijos en absoluto.
Casi el 40% de las mujeres de entre 20 y 29 años que aún no tienen hijos dicen que no esperan tenerlos nunca, según nuevos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU.
La Encuesta Nacional sobre el Crecimiento Familiar analizó a 4,856 mujeres de entre 20 y 49 años. Entre las mujeres de 20 a 29 años sin hijos, alrededor del 39% afirmó que no planea tener hijos en absoluto. Y el 57% de las mujeres de entre 30 y 39 años sin hijos dijo que no espera tenerlos, frente a cerca del 90% de las mujeres de entre 40 y 49 años.
Estos hallazgos muestran un aumento notable en la proporción de mujeres que no planean tener hijos. Un estudio previo de los CDC realizado en 2015 examinó las expectativas de maternidad entre mujeres de 15 a 44 años y encontró que el 86% de las mujeres de entre 15 y 24 años sin hijos esperaba eventualmente tener uno, mientras que solo el 14% no lo hacía.
Las tasas de natalidad ya venían disminuyendo, y el informe más reciente de los CDC sugiere que la tendencia podría continuar. Incluso ha llamado la atención de la administración de Donald Trump, que ha considerado implementar políticas para incentivar a más personas a tener hijos. Pero los expertos dicen que cambiar los planes de las generaciones más jóvenes podría ser complicado, ya que la generación Z enfrenta incertidumbre económica y política.
¿Qué está impulsando esta tendencia?
Los datos también muestran que las mujeres que quieren tener hijos están retrasando la maternidad. Las mujeres de entre 30 y 39 años sin hijos tenían más probabilidades que las de entre 20 y 29 años sin hijos de decir que planean tener su primer hijo en los próximos dos años: 19.3% frente a 9.3%, respectivamente.
Los expertos dicen que no sorprende que muchas mujeres estén optando por retrasar o incluso renunciar por completo a tener hijos. Ilana Grines, terapeuta matrimonial y familiar que ha trabajado con mujeres que están decidiendo si quieren tener hijos o no, dice a Yahoo que muchas de sus pacientes están preocupadas por las finanzas. Algunas mujeres temen tener un hijo en tiempos de incertidumbre económica, explica. Otras temen que la maternidad limite su potencial de ingresos.
“Hablo con muchas mujeres con altos ingresos y gran potencial, y sienten que no quieren pausar su carrera para tener hijos”, afirma Grines. “Quieren tener las mismas oportunidades que sus colegas hombres y sienten que no es una decisión práctica”.
Grines señala que muchas de esas mujeres optan por congelar sus óvulos, un proceso que puede ser costoso, exigente y emocionalmente difícil, con la esperanza de mantener abierta la posibilidad de tener hijos más adelante. Sin embargo, añade, estas mujeres también suelen sentirse en paz con la idea de vivir “sin hijos”, sabiendo que “llegaron a esa decisión de una manera que se siente auténtica para ellas mismas”.
Amy Blackstone, socióloga y autora del libro Childfree by Choice, observa el mismo patrón en sus investigaciones: muchos integrantes de la generación Z no ven un camino hacia la estabilidad financiera, lo que reduce su deseo de tener hijos. “Están terminando la universidad con todo tipo de deudas, no tienen esperanza de poder comprar una casa”, dice Blackstone. “Creo que todas esas cosas están influyendo en su decisión de formar o no una familia”.
El gobierno de Estados Unidos quiere que la gente tenga más hijos
El aumento en el número de personas que retrasan o renuncian a tener hijos no es nuevo. Las tasas de fertilidad en EEUU y otros países ricos llevan décadas disminuyendo y cayeron otro 1% en 2025. La tendencia está siendo observada de cerca por economistas y también es motivo de preocupación dentro de la administración Trump.
En abril de 2025, The New York Times informó que la Casa Blanca estaba escuchando propuestas sobre cómo persuadir a más personas de tener bebés, incluidas sugerencias de un movimiento pronatalista preocupado por la disminución de la tasa de natalidad en el país. Entre las ideas consideradas por la Casa Blanca figuraba un plan para ofrecer a las familias un bono de $5,000 USD por cada hijo. Una versión del llamado “bono por bebé” finalmente fue aprobada, y un programa temporal para crear “cuentas Trump” de $1,000 USD para niños, con el fin de darles una ventaja inicial en ahorro e inversión, fue promulgado como parte de la ley One Big Beautiful Bill.
La preocupación por cuántos bebés tienen los estadounidenses persiste. Durante un evento en la Casa Blanca a principios de este mes, el administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, el doctor Mehmet Oz, acaparó titulares al afirmar que muchos estadounidenses están “subreproducidos”, es decir, que “o no tienen hijos o tienen menos hijos de los que les gustaría tener”.
Y en el Día de las Madres, la administración Trump lanzó “Moms.gov”, que, según el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., “ofrece herramientas y apoyo fundamentales para ayudar a los padres a fomentar embarazos saludables, fortalecer a las familias jóvenes y crear futuros más prometedores para sus hijos”.
Pero Blackstone sostiene que muchos estadounidenses jóvenes no pueden ver ese futuro prometedor y que existe una falta generalizada de esperanza en medio del cambio climático y la incertidumbre política. Y aunque la generación Z está “hablando fuerte y claro” sobre sus preocupaciones, Blackstone no considera que los responsables políticos y líderes de EEUU estén escuchando realmente lo que necesitan para sentirse respaldados.
Eso incluye a los empleadores, que, mediante políticas de licencia pagada y esquemas de trabajo flexible, podrían facilitar que quienes desean tener hijos puedan hacerlo. Pero algunas políticas corporativas están avanzando en la dirección opuesta. Esta semana, dos grandes compañías, Deloitte y Zoom, anunciaron que reducirán los beneficios de licencia parental.
Aun así, quizá no todo sean malas noticias para quienes contemplan convertirse en padres: otras empresas se han comprometido en los últimos meses a invertir en programas de licencia parental. Sin embargo, todavía está por verse si eso será suficiente para que quienes aún dudan decidan tener hijos.




