Internacional

Caso Rocha Moya: Morena se aferra a defenderlo… EU sube el tono de las amenazas y acusa narcoterrorismo

Crónica

Por Juan Hernández

La mayoría de la Cámara de Representantes de la Unión Americana aseguró que, como pasó con Maduro, no habrá impunidad con el gobernador de Sinaloa.

Las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, escalaron este 30 de abril en un conflicto que, allende lo judicial, se instaló en el terreno de lo político y lo diplomático.

El mandatario estatal sinaloense, que llegó al poder en 2021 tras unas polémicas elecciones en las que operadores de la oposición fueron secuestrados por el crimen organizado, fue resguardado el jueves 30 de abril por militares mexicanos, ante las amenazas de la Unión Americana; al tiempo que trataba de mantener una apariencia de normalidad, encabezando actos por el Día del Niño, mientras que la oposición exigía su renuncia.

El Departamento de Justicia estadounidense imputó a Rocha Moya y a otros funcionarios, incluido el senador morenista Enrique Inzunza, por presuntos vínculos con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Según la acusación, Rocha Moya habría recibido apoyo del grupo de “Los Chapitos” durante la elección de 2021, incluyendo intimidación a opositores, secuestros y manipulación del voto, a cambio de permitir la operación del crimen organizado en el estado.

Además, se le señala por posesión de armas y conspiración para traficar drogas hacia Estados Unidos y facilitar redes criminales desde el poder público.

¿Cómo reaccionó el Gobierno de México ante las acusaciones contra Rocha Moya?

El caso provocó una reacción inmediata del Gobierno mexicano, así como del partido oficialista: en su conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la solidez de las pruebas presentadas por Washington y advirtió que, sin evidencia clara, las acusaciones podrían tener motivaciones políticas.

Al mismo tiempo, aseguró que la Fiscalía General de la República revisará el expediente, pero subrayó que no se permitirá injerencia extranjera ni extradiciones sin sustento legal.

“Es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político”, aseveró la mandataria federal, al dar su postura oficial.

“Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o la injerencia de un Gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”.

De manera paralela, Morena cerró filas en torno al gobernador: dirigentes y legisladores del partido han insistido en que las acusaciones deben probarse y han denunciado una posible instrumentalización del caso por parte de Estados Unidos.

El tono desde Washington, sin embargo, lejos de disminuir, ha ido en aumento: la cuenta oficial del House Foreign Affairs Commitee Majority (Mayoría del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes), tuiteó la tarde del jueves 30 de abril una advertencia contra el mandatario sinaloense.

“Los días de impunidad para los narcoterroristas han terminado.Desde Nicolás Maduro hasta Rubén Rocha Moya, si estás implicado en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, te haremos rendir cuentas. Esto es solo el comienzo”, señaló el órgano legislativo estadounidense.

El caso Rocha Moya se perfila, hasta ahora, como la mayor crisis sexenal para Morena y la administración de Sheinbaum, que se encuentra en una encrucijada: o investiga y se deslinda, o decide resistir y esperar a que se diluyan las acusaciones contra el gobernador.