
Este sábado 28 de marzo se cumple un mes del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto que comenzó con la ofensiva militar estadounidense e israelí sobre territorio iraní y que, en cuatro semanas, ha transformado el equilibrio en Medio Oriente y generado impactos económicos y políticos a nivel global.
Un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente
Desde las primeras horas, la ofensiva coordinada entre EE. UU. e Israel marcó un punto de quiebre: bombardeos contra instalaciones estratégicas iraníes derivaron en la muerte del líder supremo Alí Jameneí, junto con altos mandos militares, lo que desencadenó una respuesta inmediata de Teherán con misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región.
A lo largo de las cuatro semanas, el conflicto no sólo se ha intensificado, sino que se ha expandido a otros territorios y frentes.
- Escalada militar constante: ataques diarios entre Israel, EE. UU. e Irán, incluyendo bombardeos a instalaciones estratégicas y ciudades clave.
- Expansión regional: el conflicto se extendió a Líbano, con enfrentamientos entre Israel y Hezbolá, Baréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo que confirma el riesgo de una conflagración mayor en Medio Oriente
- Ataques en terceros países: bases en Irak, Baréin, Kuwait y otros puntos del Golfo han sido alcanzadas.
- Tensión diplomática: mientras EE. UU. habla de posibles negociaciones, Irán lo niega y mantiene su ofensiva
Además, la comunidad internacional, incluido el G7, ha pedido frenar los ataques contra civiles ante el riesgo de una crisis humanitaria mayor.
