

La marcha convocada este sábado por Morena en la ciudad de Chihuahua dejó una imagen que rápidamente comenzó a generar comentarios entre ciudadanos y asistentes: la escasa presencia visible de militancia local frente a la llegada masiva de contingentes provenientes de otros estados del país.
Aunque el evento fue promovido como una movilización del pueblo chihuahuense contra el gobierno estatal encabezado por Maru Campos, durante el recorrido llamó la atención que gran parte de los asistentes no eran identificados como perfiles habituales de la militancia local, sino grupos con acentos del sur del país y características ajenas al estilo tradicional de los contingentes políticos de Chihuahua.

Entre los pocos rostros plenamente reconocidos por la ciudadanía figuraron funcionarios, diputados locales y federales, senadores, regidores y operadores políticos de Morena originarios del estado. Sin embargo, fuera de esa estructura partidista conocida, la mayoría de los participantes parecían formar parte de movilizaciones traídas desde otras entidades para reforzar la convocatoria.
La presencia de autobuses provenientes de distintas regiones del país y la llegada de operadores nacionales vinculados a Morena alimentó aún más las críticas de ciudadanos que cuestionaron la autenticidad del respaldo local mostrado durante la marcha.

En redes sociales comenzaron a circular comentarios señalando que la movilización parecía más una demostración nacional de fuerza política organizada desde el centro del país que una protesta genuinamente nacida desde Chihuahua. Incluso algunos asistentes fueron señalados por ciudadanos debido a expresiones, modismos y acentos claramente distintos a los característicos del norte del país.
La visita de personajes nacionales como Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, y la dirigente morenista Ariadna Montiel reforzó la percepción de que la movilización fue operada directamente desde la estructura nacional del partido, más allá de la capacidad de convocatoria de la militancia chihuahuense.
Mientras Morena buscó mostrar músculo político rumbo a los próximos procesos electorales, para muchos ciudadanos la imagen que terminó predominando fue la de una marcha realizada en Chihuahua, pero sostenida principalmente por contingentes externos.





