
Diario de México
Al inicio de 2026, el panorama laboral en México muestra una dualidad marcada por una tasa de desocupación controlada y un sector informal que no cede, así lo reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que, agregó que la tasa de desempleo se ubicó en 2.7% de la Población Económicamente Activa (PEA) durante enero, cifra idéntica a la reportada en el mismo mes de 2025, aunque superior al 2.4% registrado al cierre de diciembre pasado.
De esta forma, la PEA escaló a 61.3 millones de personas, lo que representa una tasa de participación de 58.5%.
Dentro de este grupo resalta lo siguiente:
• Población ocupada: 59.7 millones de personas (229 mil más que el año anterior).
• Población desocupada: 1.7 millones de personas.
• Subocupación: 3.6 millones de trabajadores (6.1% de los ocupados) manifestaron tener la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas, una mejora frente al 6.9% del año previo.
En cuanto a la distribución por género, persiste una brecha significativa: la PEA masculina es de 35.3 millones (73.8% de participación), mientras que la femenina se sitúa en 24.4 millones (45% de participación).
LA INFORMALIDAD: EL MAYOR RETO ESTRUCTURAL
A pesar de la baja desocupación, la calidad del empleo sigue siendo un punto crítico. En enero de este año, 32.7 millones de personas laboraron en la informalidad, situando la tasa en 54.9%. Basta recodar que esta tendencia se agudizó al cierre del cuarto trimestre de 2025, cuando la informalidad escaló a 55%, su nivel más alto en tres años.
“En el cuarto trimestre de 2025, la suma de las personas, en todas las modalidades de empleo informal, fue de 32.9 millones. Esto representó 55% de la población ocupada (tasa de informalidad laboral): un incremento de 494 mil personas respecto al mismo lapso de 2024”, indicó el organismo autónomo en su reporte.
Con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, en el cuarto trimestre del año anterior, sólo en el sector informal, se registraron 17.6 millones de personas, que significó 604 mil más que en el cuarto trimestre de 2024.
Pero el sector informal no sólo abarca micronegocios familiares sin registros fiscales, sino también el trabajo doméstico remunerado (2.2 millones de personas), labores agropercuarias (5.3 millones) y empleados en instituciones o empresas que carecen de prestaciones sociales (7.7 millones).
Por género, la informalidad afecta a 19.2 millones de hombres y 13.7 millones de mujeres.
DESIGUALDAD REGIONAL Y SECTORES ECONÓMICOS
La ocupación en el territorio nacional se concentra principalmente en el sector servicios (44.7%) y el comercio (19.4%), seguidos por las manufacturas (16.3%) y las actividades agropecuarias (10.3%).
A nivel geográfico, la informalidad muestra rostros muy distintos según la entidad:
• Tasas más altas: Oaxaca (80.1%), Guerrero (75.7%) y Chiapas (74.9%).
• Tasas más bajas: Coahuila (33.3%), Nuevo León (35.4%) y Chihuahua (36.2%).
DESACELERACIÓN ECONÓMICA Y PROYECCIONES
Estos indicadores laborales se enmarcan en un entorno de desaceleración económica. El Producto Interno Bruto (PIB) de México creció apenas 0.6% en 2025, una caída notable respecto al 1.5% conseguido en 2024.
Además, todo este desempeño se vio influenciado por la incertidumbre generada por las tensiones comerciales con Estados Unidos y aunque la desocupación nacional bajó ligeramente a 2.5% al cierre de 2025, el repunte paralelo de la informalidad sugiere que el mercado laboral está absorbiendo la demanda mediante empleos precarios.
IMCM


