
Los cuatro astronautas de Artemis II que hicieron historia esta semana al alcanzar la órbita lunar en más de medio siglo se enfrentan este viernes 10 de abril al reingreso a la Tierra, una maniobra tan crítica como el despegue, con una caída a una velocidad 45 veces mayor que la de un avión y temperaturas que rozan la mitad de las de la superficie del Sol.
A bordo de la cápsula Orión, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen no solo sentirán que su peso se multiplica por cuatro durante la caída, sino que se enfrentarán también a temperaturas extremas, depositando todas sus esperanzas en el escudo térmico, otra de las pruebas de fuego de la misión Artemis II.
Después de los más de ocho minutos de riesgo del despegue, que Artemis II ejecutó de manera impecable el pasado 1 de abril en Florida, la NASA encara hoy unos 13 minutos críticos de reingreso una vez que la cápsula entra a la atmósfera terrestre, que culminará con una zambullida de Orión a “un par de cientos de millas” de la costa de San Diego (California).
El ingeniero español Carlos García-Galán, responsable del programa Moon Base de la NASA, explicó a EFE que el lanzamiento y el despegue son las maniobras de mayor riesgo.
Subrayó que este retorno permitirá alcanzar la velocidad necesaria para poner a prueba el escudo térmico que protege a los astronautas de “las temperaturas extremadamente altas generadas por la fricción con la atmósfera al entrar a la Tierra”.


