
‘Cigarra’, la nueva variante de COVID-19, es vigilada por expertos debido a su capacidad de mutación, mientras observan el impacto actual en los primeros pacientes contagiados.
Esta subvariante, denominada como BA.3.2, deriva de ómicron, cepa surgida a finales de 2021 y que fue causa de uno de los repuntes más grandes de contagios desde el inicio de la pandemia de COVID.
A diferencia de su antecesora, ‘cigarra’ presenta múltiples cambios genéticos, por lo que preocupa a la comunidad científica, ya que muestra más de 70 mutaciones en su estructura, lo que podría influir en su comportamiento.
Las autoridades aseguran que ‘cigarra’ se ha extendido por más de 20 países, aunque su impacto aún no es masivo.
Sin embargo, la preocupación de especialistas se debe a su capacidad de evasión inmunitaria, ya que, de acuerdo con Quadratín, esta variante “podría reducir la protección de vacunas o infecciones previas”.
Los primeros datos recopilados sobre esta variante indican que no es de gravedad clínica, y que se presenta de leve a moderada en personas vacunadas contra COVID.
