Sarampión: 1.5 millones de niños sin vacunar en primer año de AMLO, previo a la pandemia; compraron tarde y menos dosis.

Animal Político
Por: Nayeli Roldán@nayaroldan
La caída en la vacunación contra el sarampión comenzó antes del Covid-19. Compras tardías, dosis insuficientes y biológicos retenidos en almacenes dejaron sin inmunizar a 1.5 millones de menores en 2019, según documentos oficiales. El brote actual pone en riesgo el certificado internacional que México obtuvo en 2016.
La vacunación contra el sarampión cayó en 2019, el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, antes de la pandemia de Covid-19. En ese periodo se retrasaron los procesos de compra, como resultado de la búsqueda de ahorros en sintonía con la política de austeridad. Los biológicos fueron comprados tres meses antes de acabar el año y en menor cantidad de las dosis requeridas.
Ese año, 1 millón 500 mil niñas y niños de 1 y 6 años que debían recibir el biológico contra el sarampión no fueron vacunados.
Hasta el momento, México registra 7 mil 624 casos de sarampión acumulados entre 2025 y 2026. Esto nos coloca en riesgo de perder el certificado internacional de país libre del virus otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2016. Ante el brote que inició en enero de 2025, hay países como España y Canadá, que ya perdieron ese estatus, el primero apenas el pasado 27 de enero y el segundo desde el año pasado. Estados Unidos también será revisado por la OPS.

En nuestro país, el secretario de Salud, David Kershenobich, aseguró que la caída en la vacunación obedeció a la pandemia de Covid, entre 2020 y 2021. No obstante, documentos oficiales confirman que la disminución inició desde antes.

En 2018 la cobertura de la primera dosis de sarampión para menores de 1 año había sido de 97 %, mientras que la segunda, para niños de 6, fue de 99 %, lo que arroja una inmunización prácticamente total en ese rango de edades. Sin embargo, el año siguiente hubo un cambio notorio en esa tendencia, pues la vacunación descendió a 73 %, de acuerdo con el reporte de la Organización Panamericana de la Salud.
Traducido en cifras, esto quiere decir que, de un total de 4.3 millones de niñas y niños —a quienes en 2019 les correspondía recibir la vacuna SRP, conocida como triple viral contra sarampión, rubéola y paperas— el gobierno de López Obrador vacunó únicamente a 2 millones 821 mil.
Esto significa que 1.5 millones de menores en edad de ser inmunizados no recibieron el biológico. Así lo confirmó el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CENSIA) en los datos entregados a la Auditoría Superior de la Federación, publicados en la auditoría número 172-DS.

Animal Político hizo solicitudes de información a CENSIA para saber el número de vacunas que la autoridad había calculado para cubrir a la población que lo requería en 2019, lo que se conoce como el cálculo de “necesidad”. Además de pedir los contratos de compra de cada vacuna.
La institución respondió que se necesitaban 4 millones 343 mil dosis de la vacuna triple viral para 2019. Mientras que los contratos confirmaron la compra de 4 millones 238 mil dosis, según la respuesta a la solicitud con folio 10500.
Esto es: el gobierno de López Obrador compró 105 mil dosis menos de las requeridas.
A esta situación se suma otro elemento: en años previos, los contratos se realizaban en el primer trimestre del año, pero en 2019 López Obrador ordenó aplicar una política de “austeridad” y ahorrar en todas las compras, incluyendo fármacos, alterando los procesos de adquisiciones.
Entre enero y junio de 2019, Birmex sólo había conseguido 439 mil dosis de triple viral de la empresa Merck Sharp & Dohme Corp. Apenas 10 % del total requerido para todo el año, como consta en el registro de compras y facturas obtenidas por transparencia.
La compra de más de 3 millones de vacunas contra el sarampión —el mayor volumen de dosis del año— se concretó hasta el 12 de septiembre, tres meses antes de terminar el año. Pero ni siquiera fueron aplicadas en el último trimestre: 1.4 millones de dosis estuvieron en almacenes hasta enero de 2020 por incumplir con especificaciones de calidad, según documentó la Auditoría Superior de la Federación.


Compras tardías
Al inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador el entonces subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, dijo que comprarían las vacunas directamente a laboratorios a través de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud OPS/OMS.
Cumpliendo con la política de “austeridad” de López Obrador. Lo haría por medio de Fondos Rotatorio y Estratégico de esos organismos internacionales, para “obtener beneficios respecto a los precios ofertados”, según asentó en la instalación de esa mesa de análisis para conseguir las adquisiciones, el 27 de diciembre de 2018.
Meses después de esa reunión, la industria farmacéutica se acercó con él y la entonces oficial mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, para acordar los requerimientos de vacunas para el país, pero los rechazaron, según confirman fuentes allegadas al proceso.
Ambos funcionarios argumentaron que negociarían mejores precios para cumplir con la política de austeridad que consistía en centralizar las compras en Hacienda. Tal decisión retrasó las compras en comparación con otros años, cuando los contratos se concretaban en los primeros meses.
El proceso de compra del mayor volumen de vacunas contra el sarampión inició hasta el 19 de julio de 2019, con un documento en el que la Secretaría de Salud justificaba la adjudicación directa de compra de vacunas a Laboratorios Biológicos y Reactivos de México (Birmex), debido a que “no fue posible identificar más de un posible oferente”.
El documento reconocía que “México realizó oportunamente la gestión para su adquisición. Sin embargo, la oferta no cubre la demanda y de no adquirir la cantidad disponible se corre el riesgo de desabasto total, lo que podría generar aumento de enfermedades prevenibles por vacunación, retrocediendo los logros alcanzados al momento en el país”.

Esto permitió que CENSIA —la institución compradora de vacunas— pudiera contratar a Birmex. El contrato de compra de la vacuna triple viral entre ambas instituciones se concretó el 21 de agosto de 2019 por 368 millones de pesos.
Sin embargo, Birmex sólo fue intermediario porque compró los biológicos a la empresa Commodities Trading Enterprise Limited, según se asienta en el contrato AV-042/2019 del 12 de septiembre de 2019, por 25 millones 154 mil dólares (492 millones de pesos con un tipo de cambio de 19.58 pesos de ese día).

Dosis detenidas
El retraso no sólo ocurrió en la compra, sino también en la distribución. Al menos 1.4 millones de dosis estuvieron retenidas en almacenes hasta enero de 2020. La Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) detectó que “no cumplieron con las especificaciones de calidad y seguridad requeridas”, según documentó la Auditoría Superior de la Federación.
Ante esto, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, solicitó al titular de la Cofepris “su intervención, a fin de lograr la liberación simplificada de los 14 lotes de vacunas (SPR-VACUNA) provenientes de la India”, según se asienta en el oficio SPPS-2868-2019 del 24 de septiembre de 2019, recabado por la ASF.
En respuesta, la Cofepris dijo que liberaba los lotes “documentalmente”, pero advertía la necesidad de una farmacovigilancia de su distribución en las últimas semanas de octubre, toda vez que se encontraban “en inmovilidad preventiva” en almacenes de los estados.
La irregularidad detectada por la Cofepris consistió en que “las pruebas de potencia y termoestabilidad para el componente de rubéola resultaron fuera de especificación por presentar una potencia inferior a la mínima aceptable y no haber aprobado la prueba de estabilidad ante la exposición a una temperatura de 37°C por 7 días”. Sin embargo, después de una segunda prueba solicitada por Birmex, se concluyó que pasaron las pruebas de seguridad.
Finalmente, en el oficio número CSG-304-2020 del 31 de enero de 2020, el Consejo de Salubridad General presidido por el secretario de Salud, Jorge Alcocer, exhortó “al titular de la COFEPRIS, para que libere la totalidad de las dosis de vacunas SRP que mantiene bajo restricción y se proceda, de manera inmediata, a la distribución de las mismas en las diversas instituciones de salud”.
Los lotes fueron liberados hasta entonces, únicamente por gestión del secretario de Salud, pero significó que las vacunas compradas en 2019 estuvieran disponibles hasta 2020.
Por primera vez desde 2016, México se encuentra bajo evaluación internacional. En abril tendrá una reunión ante la Organización Panamericana de la Salud para revisar si mantiene su estatus de país libre de sarampión ante el brote activo.


