Farandula

House of the dragon, danza mortal en la lucha por el poder

fuente: excelsior

Entre los años 129 y 131 d.C., la Casa Targaryen libró una guerra civil por el control del Trono de Hierro y de los Siete Reinos. Los trovadores de la época llamaron al suceso como La danza de los dragones; sin embargo, las violentas etapas que atravesaron los consejos Negros y Verdes hicieron que el gran maestre Munkun reconsiderara el nombre por: La muerte de los dragones. 

El sombrío pasaje está por narrarse con el estreno de la temporada 2 de La casa del dragón, cuyo primer capítulo se revela este domingo por la plataforma Max y con lanzamientos semanales hasta concluir el 4 de agosto. Y ustedes, ¿de qué lado lucharán? ¿del Consejo Negro liderado por la legítima heredera Rhaenyra Targaryen (Emma D’arcy) o del Verde, representado por el desquiciado Aegon II (Tom Glynn-Carney), hijo de la viuda del rey Viserys (Paddy Considine), Alicent Hightower (Olivia Cooke)?

¿Qué pasó al final de la TEMPORADA 1?

En noveno episodio de la primera temporada, La reina negra, Aegon II es coronado tras la sospechosa muerte de su padre (algunos historiadores manejan que Alicent aceleró su partida con veneno y no totalmente víctima de lepra) y bajo consejo de su abuelo, Ser Otto Hightower (Rhys Ifans), ofrece a su hermana Rhaenyra mantener su título real en Rocadragón y el control de Marcaderiva, una tierra que sería heredada por sus hijos.

Al rechazar indignante oferta y ser coronada en Rocadragón como legítima heredera por palabra de Viserys, Rhaenyra comienza a trazar alianzas para emprender la guerra por el Trono de Hierro con ayuda de su marido Daemon Targaryen (Matt Smith), Rhaenys Targaryen (Eve Best) y Lord Corlys Velaryon La serpiente marina (Steve Toussaint).

Por terquedad del propio Lucerys Velaryon (Elliot Grihault), hijo de Rhaenyra, emprende vuelo junto a su dragón Arrax a tierras de Lord Borros Baratheon. Pensaba convencer a la Casa Baratheon de unirse en armas contra los Verdes, desafortunadamente, Aemond El tuerto(Ewan Mitchell) llegó primero a ofrecer una alianza sanguínea dejando sin una opción clave a Rhaenyra. Al retirarse junto a Arrax, en medio de una tormenta inclemente, es alcanzado por Aemond y la dragona Vaghar, cuyas fauces partieron a la mitad al pequeño Arrax y, por consecuencia, a Lucerys.

Todo termina con Rhaenyra en completa ira desde Rocadragón. Decidida a declarar una sangrienta guerra a Aegon II, Aemond y la que fuera su mejor amiga, Alicent.

Su única opción es la locura

El daño colateral de estas acciones dejan, tanto en la novela original autoría de George R.R. Martin como en la serie, a los Verdes como completos villanos; sin embargo, ¿realmente son los malos de la historia o sólo están reclamando lo que por derecho les pertenece? Justo eso fue lo que Excélsior le preguntó a Ewan Mitchell y Tom Glynn-Carney durante su visita a la Ciudad de México el mes pasado.

    “La mitología dice que si un Targaryen tira una moneda al aire es para demostrar grandeza y me parece que el volado de Aegon y Aemond, para la segunda temporada, cayó totalmente en el lado de la locura extrema en Westeros”, opinó Mitchell, “Sin embargo, sí creo que por más que ellos arrojen la moneda siempre será el mismo lado: ¡La locura! De esa forma, creo que ellos no tienen ninguna opción”, completó Tom.

“En ese sentido, me parece que los fans se encargaron de posicionarlos como villanos. Es entendible de cierta manera, pero igualmente son dos bandos distintos con diferentes ángulos y enfoques propios. Ahora, nosotros como sus intérpretes, ¿los vemos como los malos de la historia?

“En absoluto, son personas con sus propios problemas, intenciones y aspiraciones”, expresó Tom, de 29 años.

UN REY VULNERABLE

Para él, el tema con Aegon es un poco complejo. Explica que siente la necesidad de ser reconocido y respetado dentro de su propia familia y por sus súbditos, por algo sus fechorías en el nido de pulgas sugieren, en el libro, esclavitud sexual y otras perversiones, y el matrimonio incestuoso en el que se vio comprometido con su hermana Halaena (Phia Saban).

Los lectores de la obra de R.R. Martin saben que la temporada dos le traerá mucha más rabia, vulnerabilidad y dolor por episodios que dejarán a varios boquiabiertos, mientras que los simples espectadores de la serie han tenido con pocos capítulos para concluir que Aegon II es bastante similar al despiadado Joffrey Baratheon (Jack Gleeson) de Game of Thrones. 

“Y aun así hay varios puntos que nos separan. Joffrey me parece un sicópata, asesino a sangre fría y un tipo sediento de poder, en cambio, Aegon es más complejo, porque su pasado condiciona las decisiones y acciones que toma. Puede que exista un punto de comparación, pero sólo en la forma en la que ambos llegan al poder y su forma radical
de lidiar con la responsabilidad.

“En la segunda temporada se expone toda esa complejidad que menciona: vemos a un Aegon vulnerable, herido, somos testigos de su desesperación e inseguridades. Tiene toda
una vida que contarnos en los siguientes episodios”, señaló el británico.

“Aemond parece contradecirse”

Las acciones del joven Tuerto (cuando era niño, Lucerys le arrancó un ojo con una daga) y su personalidad suelen ser muy parecidas a las del príncipe Daemon. Ambos son creídos, arrogantes, poderosos y de pocas palabras.

Para él, ser villano es el único camino que puede tomar. Su apariencia con el parche en el ojo izquierdo, su cicatriz  y sed de venganza lo pone en terrenos tiránicos.

“Quizá sólo en la última escena, después de matar a Luke, el personaje puede contradecirse un poco, porque termina sin ser un ser oscuro y unidimensional, sino un chico deseando gritar por la tontería que acaba de cometer.

Y tiene razón, el libro explica que Aemond sintió nada de misericordia y que regresó triunfal a Desembarco del Rey para ser apodado como El matasangre. Alicent y su abuelo Otto lo recriminaron, su hermano, ofreció un banquete en su honor.

“Pero después viene esta similutud con Daemon. Pareciera que Aemond busca ser como él por la cabellera y la armadura negra; sin embargo, hay un sadismo que lo hace mucho más peligroso y le permitirá separarse totalmente de él…ya lo verán”, compartió el jinete de la vieja dragona Vaghar, de 181 años. 

Deudas pendientes 

En representación de la reina Rhaenyra, estuvieron en Ciudad de México Rhaenys La reina que nunca fue (Eve Best) y su marido, La serpiente marina, Lord Corlys Velaryon (Steve Toussaint), una pareja que enfrentará totalmente el duelo de perder a su familia por los conflictos internos.

La casa del dragón en televisión ha permitido redimir a las mujeres en el universo Game of Thrones, en el sentido de balancear el poder y hacer valer su posición en Westeros, permitiendo hacer valer sus derechos dentro de un continente que ha visto sus momentos más prósperos e infernales por las decisiones del hombre.

“Rhaenys siempre confío su protección a Corlys, fue su roca, quizá no apoyaba sus decisiones al cien por ciento, pero le era incondicional. Ahora, ella ha soltado esa seguridad para luchar valerse por sí misma”, dijo la actriz.

“Y eso juega en contra de Corlys, porque los únicos momentos que tiene en paz son a su lado. Y continuará, pero tan pronto como ella libra su propia batalla para cuidar de aquellos que ama”, complementó Toussaint.

Esa es la particularidad que tendrá la pareja en esta segunda temporada, de mostrarse como pilares de una familia aparentemente convencional, ambos se convierten en guerreros luchando por aspectos particulares.

Por ejemplo, al nunca ser considerada como heredera al trono por ser mujer, Rhaenys emprende el camino de proteger a Rhaenyra y luchar por el derecho de gobernar los Siete Reinos.

A Best le cuestionamos de qué forma erradicó ciertos aspectos machistas que hay en el libro para interpretar a una mujer más poderosa y que represente correctamente a la mujer.

“Dios, debo tener cuidado con lo que contesto…”, advirtió, “pero puedo decir que con Rhaenys, Miguel Sapochnik se aseguró de que ninguna fuera irrelevante y se construyera una mujer poderosa y representantiva, mucho más que las líneas que podrían estar en el libro”, compartió.