El impacto ocurrió en la ciudad de Galati, cerca de la frontera ucraniana, donde el aparato se estrelló contra un edificio habitacional y dejó dos personas con heridas leves.
Por ahora, el mensaje oficial es prudente. Kosiniak-Kamysz se limitó a una frase que refleja la naturaleza aún embrionaria de las pesquisas: “Puede ser un dron”.