Posterior a la sesión solemne, las autoridades realizaron una guardia de honor en la estatua monumental del General Pascual Orozco, y efectuaron el encendido de la llama Revolucionaria.
Esto a la vez supone un consiguiente problema en el abasto de alimentos puesto que la mayoría son pequeños y medianos productores de miel, maíz, frijol y trigo.