“Esto es completamente falso. Ningún buque de guerra de la armada estadunidense ha sido atacado; todos los intentos de ataque del CGRI fracasaron”, señala el comunicado.
La decisión fue firmada por la jueza Sherilyn Peace Garnett, quien consideró que el caso reúne condiciones que lo convierten en un proceso particularmente complejo.
La mandataria subrayó que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación”, aunque evitó mencionar directamente al gobernador en ese mensaje.
De acuerdo con la versión oficial, un portaaviones y un destructor con misiles guiados lograron esquivar “múltiples ataques iraníes no provocados” y ningún militar estadounidense resultó herido.