Opinión

La salud es tarea de todos.

Por. Moisés Alvarez Palacio.

El Paquete Económico del 2026 destinó al sector salud 965 mil millones de pesos, un incremento del 5.9% respecto al 2025. Dicho aumento, sin embargo, se da después de que el gasto en salud cayera ese mismo año al 2.5% del PIB, el nivel más bajo en años. El presupuesto actual apenas representa el 2.6% del PIB, muy lejos del 6% que la OMS recomienda.

El país no llega ni a la mitad de lo que los estándares internacionales consideran necesario.

La Organización Mundial de la Salud no es un organismo que no se deba tomar en cuenta. Sus recomendaciones son el resultado de décadas de análisis sobre lo que un Estado debe invertir para garantizar el derecho a la salud. México, sin embargo, se mantiene en el grupo de países que menos invierte en este rubro en América Latina. Y el problema no es solo el monto global: al interior del presupuesto, el IMSS recibe aumentos, pero el ISSSTE y la Secretaría de Salud enfrentan recortes. La distancia entre la población con seguridad social y la que no la tiene se sigue incrementando.

Lo que ocurre con el presupuesto en salud tiene consecuencias directas: falta de medicinas, personal insuficiente, clínicas con infraestructura deteriorada. El gobierno presume que el gasto aumenta, pero en proporción a la economía nacional, la salud pierde peso cada año. Ocho años después de la llamada Transformación, el sistema de salud sigue sin alcanzar el estándar mínimo que la OMS establece.

Lamentablemente, las autoridades mexicanas solo implementan programas temporales como pláticas informativas, activaciones físicas, promoción del plato del buen comer, etc., para combatir, por ejemplo, el sobrepeso y la obesidad que generan enfermedades no transmisibles pero que generan mucho gasto en atender lo que se deriva de esta consecuencia. Este tipo de programas sirven, pero no se obtienen resultados significativos que incidan en el mejoramiento de la salud de la sociedad.

Pero no todo es culpa del gobierno. Ciertamente la ciudadanía debemos preocuparnos y ocuparnos por nuestra salud y hacer lo que esté a nuestro alcance para tener un bienestar físico, mental y social que nos permita ser mejores mexicanos y con ello poder contribuir a vivir en un mejor país.

La sociedad debe seguir también las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre actividad física. Para niños y adolescentes de 5 a 17 años, la OMS sugiere realizar al menos 60 minutos diarios de actividad aeróbica de intensidad moderada a vigorosa, e incluir ejercicios de fortalecimiento muscular y óseo al menos 3 veces por semana. Para los adultos de 18 a 64 años, la recomendación es de 150 a 300 minutos semanales de actividad moderada, o 75 a 150 minutos de actividad vigorosa, complementado con ejercicios de fuerza al menos 2 días a la semana. Para las personas mayores de 65 años, se recomienda la misma cantidad de actividad aeróbica, pero con un énfasis especial en ejercicios de equilibrio y coordinación al menos 3 días a la semana para prevenir caídas. Con ello se obtendrían beneficios que mejorarían las funciones cardiorrespiratorias, musculares, óseas y reducirían el riesgo de las enfermedades no transmisibles (sobrepeso y obesidad). Y por supuesto, la alimentación siempre será indispensable para contribuir a la buena salud.

Si la sociedad cuidara su salud como debe, muchos problemas de salud no existirían. Si no lo hace, no hay presupuesto que alcance.