
El Economista
Por: Rodrigo A. Rosales Contreras
Los territorios con el menor indicador de vulnerabilidad laboral son Arteaga, San Nicolás de los Garza, San Juan de Sabinas, Chihuahua y Saltillo.
Al inicio del año pasado, 177 municipios del país (7.2% del total de 2,469) registraron a toda su población ocupada en la informalidad laboral, es decir, 100% bajo un esquema de trabajo vulnerable.
De acuerdo con datos de los Indicadores Laborales para los Municipios de México 2025, que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la entidad federativa de Oaxaca concentró cerca de la quinta parte (18.6%) de municipios en dicho estrato (100% en informalidad).
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Además, junto con Guerrero (81.5%) y Puebla (76.5%), exhibió la mayor proporción de municipios con tasas entre 80 y 100% de informalidad. Estas entidades, más Chiapas, agruparon alrededor de nueve de cada 10 municipios en los estratos de más de 70% en condiciones de vulnerabilidad laboral.
Sin embargo, también se observaron municipios de otros estados con 100% de informalidad. Por ejemplo, El Plateado de Joaquín Amaro en Zacatecas; Cantamayec, Cenotillo, Chacsinkín, Chikindzonot, Chumayel, Mayapán, Quintana Roo, Tahdziú Teabo y Teya en Yucatán; Zacualpan, Aquila, Chiconamel, Filomeno Mata y Landero y Coss en Veracruz.
Así como Mainero en Tamaulipas; Ónavas y Bacanora en Sonora; Mexticacán y Quitupan en Jalisco, y Huejotitán y Dr. Belisario Domínguez en Chihuahua.
La población ocupada en informalidad se compone de los ocupados que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan; y de aquellos, sin duplicar, cuyo vínculo o dependencia laboral no son reconocidos por su fuente de trabajo
“México atraviesa un proceso de estancamiento estructural, donde el desplazamiento masivo hacia la informalidad actúa como un freno al crecimiento, consolidando un mercado laboral de baja productividad que compromete la estabilidad económica”, señala Banco Base.
Añade que la definición clave de informalidad es que es una relación laboral que no está sujeta a la legislación nacional, no cumple con el pago de impuestos, no tiene cobertura de protección social, y carece de prestaciones relacionadas con el empleo.
Los altos niveles de informalidad también sugieren que las condiciones menos favorables en el empleo formal han obligado a muchos trabajadores a refugiarse en la informalidad para poder ocuparse. “Esta dinámica no sólo desplaza a las personas hacia empleos de menor calidad, sino que también termina amortiguando artificialmente el desempleo, ya que la tasa se mantiene baja porque la informalidad absorbe a la población que no encuentra oportunidades suficientes en el empleo formal”.
No hay excepciones
Las grandes economías estatales no escapan de la informalidad. Ciudad de México, la entidad que más aporta al PIB nacional, tiene a 12 de sus 16 alcaldías con una tasa de informalidad laboral superior a 40% de sus ocupados.
Solamente registran un indicador menor al mencionado Azcapotzalco (38.02%), Coyoacán (36.01%), Miguel Hidalgo (34.75%) y Benito Juárez (31.22%); en tanto, las tasas más elevadas se encuentran en Xochimilco (51.62%), Iztapalapa (52.05%), Tláhuac (52.10%) y Milpa Alta (64.97 por ciento).
En Estado de México, la segunda economía más grande del país, tiene a 41 municipios, de 125, con una tasa de informalidad mayor a 70%, ostentando los indicadores más altos Temascaltepec (94.85%), Amatepec (93.19%) y Sultepec (92.53%); las menores tasas son en Huehuetoca (33.19%), Cuautitlán Izcalli (35.37%) y Metepec (36.28 por ciento).
Los mejores
Por su parte, los municipios con las menores tasas de informalidad (inferior a 40% de sus ocupados), al cierre del primer trimestre del 2025, se concentraron principalmente en el norte del país. Destacaron la península de Baja California, con 81.8 % de sus municipios, así como Coahuila (55.3%) y Nuevo León (43.1 por ciento).
A detalle, cinco municipios registran un nivel menor a 25% de informalidad: Arteaga (19.19%), San Juan de Sabinas (24.14%) y Saltillo (24.62%) en Coahuila; San Nicolás de los Garza (23.50%) en Nuevo León, y Chihuahua (24.25%) en Chihuahua.





