
Publimetro
Por Mario Mendoza Rojas / @SoyMrMoney
El gobierno evita pagos cercanos y se da más tiempo al pasar deudas de corto plazo a fechas mucho más lejanas.
El gobierno mexicano movió más de 101 mil millones de pesos de deuda que vencía en los próximos años y la empujó hasta 2046. El objetivo es: quitar presiones sobre las finanzas públicas, evitar recortes al presupuesto y ganar tiempo ante sus acreedores.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que ejecutó una operación de refinanciamiento –por dicha cantidad–, para sustituir adeudos por nuevos pagarés que vencen en las próximas dos décadas.
El ajuste permite a las autoridades financieras evitar la concentración de grandes pagos en los próximos años y distribuir mejor sus compromisos financieros. Así mantienen mayor margen para cumplir con sus adeudos sin afectar el manejo de las finanzas públicas.
Deuda bajo control: así se movió
La SHCP explicó que en la operación de refinanciamiento se sustituyeron instrumentos financieros –contratos de deuda– como Cetes, Bonos M y Udibonos con vencimientos entre 2026 y 2029, por Cetes, Bonos M y Udibonos con vencimientos entre 2028 y 2046, por un monto total de 101 mil 368 millones de pesos.
“Como resultado, se extendió el plazo promedio de la deuda refinanciada en 4.32 años, fortaleciendo la composición del portafolio y favoreciendo una mayor profundidad y liquidez en el mercado local”, indicó la dependencia federal a través de un informe especial publicado este fin de semana.
La Secretaría de Hacienda precisó que, del total contratos de deuda recomprados y enviados hasta 2046:
- 28 mil 635 millones de pesos correspondieron a vencimientos en 2026.
- 34 mil 489 millones de pesos a vencimientos en 2027.
- 19 mil 29 millones de pesos a vencimientos en 2028.
- 19 mil 215 millones de pesos a vencimientos en 2029.
“La presente operación forma parte de la estrategia integral de manejo proactivo de pasivos, en línea con lo establecido en el Plan Anual de Financiamiento 2026. Las condiciones obtenidas reflejan la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros en la solidez macroeconómica del país.
“Así como el compromiso del Gobierno de México con la sostenibilidad de la deuda pública, la conducción prudente de las finanzas públicas y el cumplimiento de los lineamientos aprobados por el Honorable Congreso de la Unión para el ejercicio fiscal 2026”, concluyó la Secretaría de Hacienda.


