
Forbes
Ronald Johnson dice que ninguna empresa comprometerá recursos donde las reglas no son claras, donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que para que “la inversión prospere, el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción”.
Reiteró que “ninguna empresa comprometerá recursos donde las reglas no son claras, donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional”.
“Una cosa es clara: la inversión sigue a la certeza y se aleja de la corrupción”, zanjó y es que, añadió, “eleva los costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados”.
Por ello, dijo, el TMEC exige a nuestros gobiernos “tipificar el soborno y la corrupción como delitos y aplicar códigos de conducta para los funcionarios públicos”.
El posicionamiento por parte del embajador se da en la víspera de la revisión del tratado, que será revisado formalmente el 26 de mayo, después de una segunda ronda de conversaciones con autoridades estadounidenses en la capital mexicana, así como en un contexto en el que Estados Unidos está dando un giro en sus políticas energéticas en el exterior.
El diplomático participó en la colocación de la primera piedra del megaproyecto de metanol Pacífico Mexinol, en Sinaloa.
Aseguró en un comunicado que “sin estas condiciones, las inversiones no avanzan”, sin embargo, destacó el arranque de este proyecto como “parte del futuro de la seguridad energética” entre ambas naciones, además de ser un reflejo de cooperación impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el mandatario estadounidense Donald Trump.
“Esta es una de las mayores inversiones de una empresa extranjera en México, Mexinol, con una inversión de 3,300 millones de dólares, hace realidad este proyecto que será la instalación de metanol de ultra bajas emisiones más grande del mundo”, subrayó al mencionar que la instalación tiene prevista su operación para 2029.
Añadió que este proyecto industrial, enmarcado en una relación comercial bilateral de 873,000 millones de dólares al año, es una “declaración clara de confianza en el futuro de América del Norte.
“El presidente Trump ha sido claro: el camino hacia un futuro seguro pasa por la seguridad energética. La energía no solo es combustible: es poder, seguridad y soberanía”, resaltó.


