Opinión

Soberanía para el régimen, inseguridad para el pueblo.

Por: Manuel Narváez Narváez

Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com

La titular del ejecutivo federal coloca en la pira política a la gobernadora de Chihuahua.

La federación encontró un pretexto para quemar, linchar, e incluso juzgar a la gobernadora de Chihuahua.

El escándalo mediático por la presunta participación de agentes de la CIA y fallecimiento de dos de ellos después de un operativo encabezado por las fuerzas armadas y agencias estatales para el aseguramiento de un megalaboratorio que producía metanfetaminas en la sierra de Chihuahua, le cayó como anillo al dedo a la presidenta.

Precisamente cuando el régimen cruje desde sus raíces por el Teotihuacanazo donde un individuo disparó y mató a una ciudadana canadiense e hirió a otros 13 turistas, muchos de ellos extranjeros, cuyos gobiernos condenaron el ataque e invitaron a no visitar la zona arqueológica, la 4T encontró otro pretexto para distraer la imagen negativa de México ante el mundo por la inseguridad que prevalece a menos de dos meses del mundial de futbol.

El impresionante aparato propagandístico del régimen no perdió tiempo y dirigió sus baterías hacia el Fiscal General del Estado, César Jáuregui, consecuentemente contra la mandataria estatal María Eugenia Campos Galván.

Claudia Sheinbaum reprochó la intervención de los agentes extranjeros en el operativo y exigió cuentas al fiscal y a la gobernadora. Inmediatamente después comenzó a prejuzgar los hechos como “traición a la Patria”, y de ahí para adelante la aplanadora mediática tomó el hilo y lo extendió como bola de estambre.

Seguramente la mandataria federal fue informada a detalle de los hechos por la línea de las fuerzas armadas y el secretario García Harfurch, mientras que el Fiscal de Chihuahua daba declaraciones confusas.

No hubo lamentos ni condolencias por los agentes estatales y los extranjeros que fallecieron, o fueron asesinados como publicó un medio estadounidense. La federación se fue con todo por la “ilegal” participación de la agencia federal norteamericana (CIA), en el operativo.

El “éxito” por el aseguramiento, del que se dice, era el laboratorio más grande del crimen organizado, pasó a segundo término. El embajador norteamericano lamentó los decesos, pero hizo mutis por las presuntas implicaciones diplomáticas entre México y E.U.

Los tres senadores de Morena por Chihuahua, Andrea Chávez, Juan Carlos Loera y Javier Corral aprovecharon el control del senado para citar a comparecer a la gobernadora Campos Galván. Ignorantes de la constitución y las atribuciones del poder legislativo, solo consiguieron una invitación ante dos comisiones que ellos presiden.

Ya con toda la atención volcada contra las autoridades de Chihuahua y activados los resortes robóticos en las redes sociales, a la reacción de los senadores del PAN y el de MC, Luis Donaldo Colosio reprochando el linchamiento político contra la gobernadora, una portavoz de la administración Trump “pidió” empatía a su par mexicano por los agentes fallecidos.

En la noche del miércoles 22 de abril, como respuesta a la estrategia de linchamiento, Donald Trump salió al quite con sus acostumbrados señalamientos y amagues, acusando que “México está perdido” y que la única esperanza es Estados Unidos.

El jueves 23 de abril, Claudia Sheinbaum endureció el discurso y señaló tajante: “no es un reto, es violación a la Ley”. Entretanto Maru Campos se reunió con García Harfuch para tratar el asunto, sin embargo, los pormenores de lo que hablaron no se dieron a conocer inmediatamente; esto sucederá conforme transcurran las horas, a conveniencia, claro está, de quien lleva el sartén por el mando.

El asunto no es menor porque se da en un contexto en que el régimen mexicano enfrenta severas situaciones de inseguridad previo a la inauguración del mundial, duras negociaciones para el T.MEC, actos de corrupción de funcionarios y exfuncionarios federales, relaciones endebles con Trump y una fuerte inflación que no se vivía en décadas.

La elección intermedia para renovar la cámara de diputados y en juego 17 gubernaturas en 2027, está en duda su legitimidad debido a que el régimen ya tiene el control absoluto del árbitro electoral, del poder judicial y del legislativo, por esas razones la acusación contra la gobernadora de Chihuahua por presunta violación a la constitución, al código penal federal y a la ley de los servidores públicos es que se dejarán ir con todo para sacra raja política.

La cámara de diputados puede acusar ante la colegisladora, es decir, la cámara de senadores, y hacerla prosperar ya que cuenta con la mayoría absoluta requerida en ambas cámaras.

No es tan es tan fácil llevar a juicio político a Maru Campos, ya que el mismo es muy técnico y requiere tiempo, aunque eso lo solventa Morena imponiendo su verdad y mayoría legislativa.

El supuesto legal, que para estudiosos del derecho y constitucionalistas no aplica porque los señalamientos de la presidenta y legisladores de su partido son confusos y endebles; además de que la carta magna declara la literalidad de su contenido, ya no ha lugar para la interpretación; y si aun así lo hicieren, la presidenta también encajaría perfectamente en las mismas violaciones de las que se prejuzga a la gobernadora.

Conforme pasen los días el tema “legal” dejaría de ser político dependiendo de las reacciones de Washington, y no es que Trump defienda a Maru Campos, simplemente que los intereses de allá tienen otras dimensiones, verbigracia de las concesiones que ha obtenido del régimen mexicano.

Si el asunto político lo hacen legal, la 4T va a sacarle provecho hasta que obtenga la garantía de lo que quiere de Chihuahua, como lo hicieron con los exgobernadores de Hidalgo, Oaxaca, Baja California, Sonora y Sinaloa.

Aquí dejo algunas sugerencias de lecturas para quienes deseen informarse y tener argumentos jurídicos sobre el entuerto. No a las excreciones metabólicas por ideología o fanatismo partidista.

Código Penal Federal: artículos 124, fracción IV, 127 y 129.

Cpeum: 89, fracción IV, 110, 111, párrafo IV.

Ley Federal de los servidores públicos: capítulo I, artículo 5º, 6º., 7º., fracción V, artículo 15 y 28.

Es cuanto.