
Proceso
José Gil Olmos
La alianza duró lo que dura la conveniencia, y la caducidad de dicha alianza de los partidos del Trabajo y Verde con Morena se terminó, pues ya no les convenia mantenerla luego de las intenciones de recortarles presupuesto y posiciones políticas como sigue pretendiendo la presidenta Claudia Sheinbaum ahora con el Plan B de reformas electorales.
Durante casi toda su vida política el PT y el PVEM han sobrevivido gracias a la ayuda que han tenido de los partidos en el gobierno.
El PT y el PVEM han sido y son rémoras que se montan en los partidos fuertes. Primero a espaldas del PRI, luego del PAN y ahora de Morena. Y de ahí tienen el usufructo obteniendo un total de 151 curules en las cámaras de diputados y del Senado, así como presidencias municipales y gubernaturas.
Pero por sí solos no tienen la fuerza y el apoyo ciudadano para mantenerse. Y no lo tienen porque están muy alejados para lo que supuestamente fueron creados.
El Partido del Trabajo no tiene ninguna representatividad en el gremio de los trabajadores y el Partido Verde es únicamente el negocio de la familia González que no encabezan ninguna defensa del medio ambiente, sino lo contrario: la aprovechan para realizar negocios inmobiliarios con las reservas naturales como ahora lo está haciendo en Quintana Roo.

A lo largo de su participación electoral desde las elecciones de 1994 los dos partidos han obtenido su registro con base en alianzas. Por sí solos su crecimiento es nulo o escaso. Por ejemplo, de acuerdo con el INE, el PT tiene una reducción de sus militantes de 24% en su padrón, pues paso de 457 mil 624 en el periodo 2023-2025 a 351 mil 925 en el más reciente corte.
Por su parte, el Verde tuvo un crecimiento de unos 150 mil afiliados en el mismo lapso, pero no porque tenga más simpatizantes de su causa, sino gracias a las maniobras que hizo el ahora senador y exgobernador Manuel Velasco principalmente en las comunidades indígenas de Chiapas.
La fama que precede a ambos partidos es de escándalos de corrupción, nepotismo, negocios, influyentismo y violaciones a la ley electoral. Sobre esto último, tanto el PT como el PVEM son los más sancionados por el INE pues entre ambos han desembolsado 191 millones 456 mil pesos de multas por violar la ley electoral.
El PT ha sido el más multado con 89 millones 578 mil pesos en 2023, y 33 millones 263 mil de enero a agosto de 2024, es decir, más de 122 millones de pesos. En tanto que el Partido Verde tuvo una reducción de 48 millones 479 mil pesos de sus prerrogativas de 2023, así como 20 millones 135 mil hasta agosto de este año por sanciones.
Con Morena los dos partidos han tenido sus mejores momentos pues vendieron caro sus votos en las elecciones de 2018 y 2024 y en recompensa para lograr las reformas enviadas desde Palacio Nacional. En la actualidad, PVEM tiene 77 diputaciones y PT 51 en la Cámara de Diputados de México. Mientras que en el Senado el Verde tiene 14 escaños y el Partido del Trabajo nueve.

Si se rompe la alianza con Morena para la elección intermedia de 2027, en que se renovará la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas, tanto el PT como el partido Verde difícilmente por sí solos mantendrán la misma presencia.
Cabe aquí la posibilidad de que busquen nuevas alianzas para seguir sobreviviendo. Así lo han hecho toda su vida y esa es la única forma en que mantengan su registro para 2030.
Morena, por su parte, podría apostar a ir en alianza con los nuevos partidos que alcanzarían su registro. Sus votos reforzarían la hegemonía de Morena en la Cámara de Diputados y en las 17 gubernaturas.
Pero hasta ahora las negociaciones están detenidas porque los posibles partidos nuevos: PAZ, México Tiene Vida, Somos México y Que Siga la Democracia, no tienen aún el registro del INE. Ya se verá cómo operan en Morena ante la amenaza del rompimiento definitivo con PT y PVEM y si el llamado Plan B electoral llega a buen puerto.
