
Por: Francisco Flores Legarda
“Ese traje de oro que muestran tanto
no vale nada si dentro se les pudre el alma.”
Jodorowsky
Midas fue Rey de Macedonia. Una mañana, en los jardines de su palacio, apareció
un viejo sátiro borracho. Pidió que lo llevaran ante su presencia para darle un
escarmiento, pero resultó que el sátiro era Sileno, tutor de Dionisio, Dios del vino
hijo de Zeus y Sémele. El sátiro, narró muchas historias sobre sus viajes a la india,
ganándose la voluntad del Rey y lo hospedó en su casa. Cinco días después,
Midas lo devolvió con su mentor. Este, como muestra de gratitud, ofreció a Midas
cumplir cualquier deseo que pidiera. El Rey, escogió el poder de transformar en
oro todo lo que tocara. Dionisio cumplió la petición. Midas convertía todo en oro,
las plantas, los animales, hasta que tocó a su hija y casi muere por inanición.
La parábola de la mitología griega, tiene similitud con la política mexicana. Desde
1988 hasta ahora, México ha tenido líderes nacionales con una fuerza espiritual y
material para transmitir su liderazgo, para interpretar el país como un todo, nunca
lo concibieron por pedazos ni en segmentos o separación ideológica, tuvieron el
carisma de comprenderlo con un sentido de pertenencia nacionalista y soberana.
Desde Carlos Salinas de Gortari hasta la presidenta Claudia Sheinbaum. Todos
los gobernantes priistas, panistas y ahora de morena han impuesto errores en sus
decisiones políticas, apoyando incluso a lideres en los tres poderes de la Unión,
quienes ofrecen convertir en oro todas las obras sociales, lo cual no del todo ha
resultado positivo imponiendo para gobernaciones cuadros del partido a trocha y
mocha en todos los estados del país, dando un mal ejemplo político en la toma de
decisiones, así como en la forma de administrar los recursos públicos,
desconociendo realidades locales, regionales y nacionales.
En la política actual el tema del dedo de oro sigue vigente. El “La tentación del rey
Midas: Para una economía política del conocimiento” es un reconocido ensayo de
crítica social y filosófica escrito por el historiador español José Carlos Bermejo
Barrera, publicado en 2015 por la editorial Siglo XXI Editores. Tomando como
metáfora el famoso mito griego del rey que convertía en oro todo lo que tocaba, el
autor desmantela cómo el capitalismo contemporáneo ha mercantilizado la
educación superior, la ciencia y el pensamiento abstracto. Lo desmenuzo en
varias partes con el propósito de demostrar la similitud.
La Comercialización del Saber
El gancho: El mito del rey Midas nos advierte que la codicia desmedida termina
por destruir aquello indispensable para la vida (como el alimento o el afecto). En la
actualidad, esta maldición se ha trasladado al conocimiento
Contextualización: En su obra, Bermejo Barrera argumenta que el formalismo
económico y los modelos matemáticos abstractos han secuestrado el discurso
público.
Tesis: El ensayo demuestra cómo la sumisión de las universidades y de los
intelectuales a las leyes del mercado financiero no genera progreso, sino que
destruye la capacidad crítica de la sociedad, transformando el saber humano en
una simple mercancía inerte.
La falacia de la abstracción económica
Bermejo Barrera se posiciona firmemente en contra de la abstracción pura y a
favor de recuperar el pensamiento complejo. La economía actual pretende reducir
las relaciones humanas a fórmulas y estadísticas exactas. Sin embargo, el autor
recuerda que la realidad es histórica, concreta y contradictoria. Querer encajar el
comportamiento social en modelos matemáticos rígidos es un engaño ideológico
que nos distancia de las crisis de la vida real
La universidad como fábrica y el conocimiento como mercancía
Uno de los puntos más críticos de la obra disponible en plataformas de estudio
como Perlejo es el nuevo rol de las instituciones educativas. Las universidades
han dejado de ser espacios para la libre búsqueda de la verdad y la formación
humanista. Hoy operan bajo lógicas corporativas de eficiencia, donde en la
mayoría de los casos no se cumplen con lo parámetros requeridos para una
sociedad.
El texto cuestiona severamente la función de los pensadores contemporáneos. En
lugar de actuar como voces críticas frente a las injusticias o contradicciones del
sistema, muchos intelectuales se han convertido en tecnócratas, burócratas o
justificadores del orden financiero establecido. Al buscar el beneficio individual y la
validación mercantil, renuncian al legado de los grandes filósofos del pasado.
Al igual que el monarca mitológico que moría de hambre rodeado de riquezas, una
sociedad que transforma el pensamiento y la cultura en oro (capital) corre el riesgo
de quedarse vacía y sin herramientas intelectuales para entenderse a sí misma.
En la política, la expresión “rey Midas” se usa como una metáfora para describir a
un líder o actor político cuyas acciones transforman de manera absoluta —para
bien o para mal— todo lo que toca.
El significado positivo: El toque de oro
Éxito y rentabilidad: Se aplica a gobernantes o figuras que parecen impulsar el
crecimiento económico, ganar elecciones con facilidad o sacar adelante proyectos
complejos sin sufrir desgaste.
Habilidad estratégica: Se dice que un político es un “rey Midas” cuando logra
capitalizar políticamente cualquier crisis, convirtiendo situaciones adversas en
triunfos o réditos de popularidad.
El significado negativo: La maldición de Midas (o el Midas al revés)
Destrucción de la esencia: Al igual que en el mito, donde el oro impedía al rey
comer o abrazar a sus seres queridos, en la política un “falso Midas” puede
despojar de sentido original a las instituciones o destruir lo que toca por ambición
personal.
El rey Midas de la corrupción o la destrucción: Con frecuencia se utiliza de forma
irónica o crítica (a veces llamado “rey Midas al revés”) para señalar a gobernantes
o partidos bajo la premisa de que todo lo que tocan lo corrompen, lo descomponen
o lo arruinan, convirtiendo la gestión pública en un problema mayor o en
escándalos de descomposición institucional.
Uno de los ejemplos más significativos del actual gobierno es manejo
irresponsable de la riqueza es el del petróleo: cuando en 1938, el general Lázaro
Cárdenas decretó la expropiación petrolera, nunca imaginó que Pemex se
convertiría en fuente de corrupción y enriquecimiento ilícito de líderes sindicales,
funcionarios y contratistas.
El empresario Enrique Coppel Luken escribió: “La impunidad genera corrupción y
viceversa, y esto resulta en más delitos, lo que nos afecta a los ciudadanos”, que
es lo que ha ocurrido a lo largo de 77 años con Pemex. Todo a la vista Pemex
quebrado, y aun así el actual gobierno no quiere reconocer su grave error en el
manejo de este recurso que alguna vez tuvo a México en la mira del mundo.
La apuesta a la reforma energética que, a decir del discurso oficial, sería el
parteaguas de la economía, ha visto reducir sus expectativas, ante la falta de
competitividad de las empresas del Estado. Se puede aplicar a Pemex: “El
competidor eficiente elimina al ineficiente”. Analistas coinciden en que esta
reforma, como la mayoría de ellas, llegó tarde.
La propuesta de Bermejo Barrera en su texto citado no es un rechazo al avance
del conocimiento, sino un llamado urgente a rescatar la complejidad real y las
contradicciones humanas frente al reduccionismo del mercado. Mantener el
pensamiento crítico fuera de la lógica comercial es el único antídoto para no morir
bajo nuestra propia codicia.
Salud y larga vida
Profesor por Oposición de la Facultad de Derecho de la UACH.
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