
fuente: elfinanciero
Irán reorganizó sus fuerzas militares para adoptar una postura más agresiva en el exterior, mientras las conversaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra permanecen estancadas, una señal de que Teherán se prepara para una etapa prolongada de conflicto regional.
Una serie de nombramientos de altos mandos militares por parte del líder supremo Mojtaba Khamenei marca un cambio hacia una “doctrina ofensiva”, afirmó Mohammad Reza Naqdi, general del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y asesor del nuevo comandante de esa fuerza, durante una entrevista con la televisión estatal el martes por la noche.
“Siempre que las condiciones sean favorables y se dé la orden, debemos tener la capacidad de llevar a cabo la operación en territorio enemigo”, declaró, en contraste con la doctrina previa a la guerra, que estaba “basada principalmente en la defensa y la preservación del país”.
Sus declaraciones ocurrieron en medio de escasas señales de un avance entre Irán y Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz. Ambos países aseguran tener el control de esta vía marítima estratégica y exigen concesiones que difícilmente serán aceptadas. Aunque las hostilidades disminuyeron durante una guerra que ya entró en su sexto mes, una paz duradera, buscada por mediadores como Pakistán y Qatar, parece cada vez más difícil.
El presidente Donald Trump alternó durante meses entre amenazas de reanudar los ataques contra Irán y expresiones de confianza sobre el avance de las negociaciones para terminar la guerra.
El martes 11 de agosto por la noche afirmó tener “control total sobre el estrecho de Ormuz”, una declaración que Irán rechazó en repetidas ocasiones mediante ataques contra buques que transitan por la zona.
Antes de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciados el 28 de febrero, cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo circulaba por el estrecho. El tránsito continúa, pero registra un nivel mucho menor al previo a la guerra, mientras los productores recurren a distintas alternativas para llevar los suministros energéticos al mercado mundial.
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, declaró el martes a Bloomberg en Islamabad que Estados Unidos e Irán están “cerca de algún tipo de acuerdo”, aunque no ofreció detalles.
El miércoles, la oficina del ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, informó que entregó un mensaje del primer ministro Shehbaz Sharif y del jefe del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir, a los líderes iraníes. Naqvi apoya a Munir, quien encabeza las negociaciones.
En junio, ambas partes acordaron un pacto de paz provisional, pero los enfrentamientos intermitentes y las interrupciones del tráfico marítimo continúan, por lo que el acuerdo perdió vigencia en la práctica. Uno de sus términos estableció un periodo de negociación de 60 días, cuyo vencimiento se aproxima. El portavoz del Ministerio de Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, declaró el miércoles que ese plazo podría extenderse.
“Definitivamente estamos en un punto muerto”, declaró Wendy Sherman, ex subsecretaria de Estado de Estados Unidos, a Bloomberg TV. “A menos que Estados Unidos esté dispuesto a permitir que Irán y quizá Omán establezcan peajes voluntarios o a conceder a Irán suficientes beneficios mediante el levantamiento de sanciones y el desbloqueo de activos para que valga la pena, no creo que logremos mantenerlo abierto durante un periodo sostenible”.
“Creo que la realidad es que, en el futuro previsible, si no para siempre, Irán controlará el estrecho de Ormuz”, agregó.
Al Jazeera informó previamente que las conversaciones entre Irán y Omán sobre la reapertura de Ormuz para parte del transporte marítimo llegaron a una etapa avanzada, según un portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar. Estados Unidos no participa directamente en esas conversaciones, aunque reanudó un bloqueo naval de los puertos iraníes.



