
Crónica
Por Adolfo López
Un reporte del Departamento de Estado retomó señalamientos sobre la presencia de presuntos agentes del Kremlin con cargos como diplomáticos.
La presencia de presuntos agentes de inteligencia rusos en México, quienes operarían al ocupar cargos diplomáticos volvió a colocarse en el centro de la relación entre México y Estados Unidos, después de que el Departamento de Estado estadounidense reconoció que el tema ha sido motivo de tensiones entre ambos gobiernos de Norteamèrica desde hace varios años.
A través de un informe de 100 páginas dedicado principalmente a Cuba, la administración del presidente Donald Trump retomó declaraciones realizadas en 2022 por el entonces jefe del Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM), general Glen VanHerck, quien aseguró ante el Capitolio que el Directorio Principal de Inteligencia (GRU) de Rusia mantenía en México su mayor base de operaciones a nivel mundial.
De acuerdo con el documento, la presencia de oficiales rusos de alto nivel, quienes presuntamente se presentan como diplomáticos para obtener información relacionada con Estados Unidos, ha generado diferencias entre Washington y el Gobierno mexicano en los últimos años.
El reporte también recupera información publicada en 2025 por el periódico “The New York Times” y documentada por su corresponsal José Díaz Briseño. De acuerdo con esa investigación, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) elaboró una lista con más de 24 presuntos espías rusos acreditados como diplomáticos en México, un asunto que, de acuerdo con la publicación, fue planteado desde 2020 al entonces canciller Marcelo Ebrard Casaubón.
La misma investigación señala que durante 2023 el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador habría acordado con la administración de Joe Biden permitir que Washington emitiera opiniones sobre las solicitudes de acreditación de nuevos diplomáticos rusos que buscaran ingresar al país. No obstante, los oficiales que ya se encontraban en territorio mexicano no fueron expulsados.
Aunque el informe difundido por el Departamento de Estado está enfocado en Cuba, el documento vincula al gobierno de la isla con Rusia al abordar temas relacionados con inteligencia y espionaje. En ese contexto, la administración estadounidense menciona nuevamente a México como un punto relevante dentro de las actividades atribuidas a agentes rusos.
El tema del presunto espionaje ruso en territorio mexicano vuelve a ocupar un lugar en la agenda bilateral entre México y Estados Unidos, al retomar acusaciones y antecedentes que, según Washington, han generado fricciones diplomáticas desde hace varios años.



