FIFA rechaza que el balón golpeara el cable de la cámara aérea después que Inglaterra eliminara a Noruega.

Inglaterra avanzó este sábado a las semifinales de la Copa Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Noruega en tiempo extra, aunque su clasificación quedó marcada por un par de decisiones arbitrales que generaron polémica. Los Tres Leones se beneficiaron de dos acciones controvertidas, una que pasó inadvertida y otra revisada por el VAR, ambas en perjuicio de los Vikingos.
Después de que Noruega se adelantara en el marcador durante el primer tiempo, Jude Bellingham empató para Inglaterra con un gran gol en el tiempo agregado de la primera mitad. Sin embargo, tras el descanso, la transmisión de Fox Sports mostró que, en la jugada previa al tanto, el balón rozó el cable de la cámara aérea (sky cam), lo que desvió su trayectoria y terminó favoreciendo a Elliot Anderson.
El portero noruego Ørjan Nyland, quien había despejado el balón antes de que este golpeara el cable, intentó advertir de inmediato a los árbitros sobre lo sucedido. Más tarde, las cámaras también captaron al seleccionador de Noruega, Ståle Solbakken, reclamando la misma acción desde la banda.
De acuerdo con el reglamento, el contacto del balón con el cable de la cámara aérea debió haber provocado la interrupción inmediata del juego.
No está claro por qué el equipo arbitral no detectó la acción, considerando que los balones utilizados en el partido están equipados con sensores capaces de registrar incluso contactos mínimos.
Según informó Martyn Ziegler, de The Times, la FIFA revisó los datos del sensor del balón, pero no encontró evidencia de que hubiera existido un impacto con el cable de la cámara aérea.
Apenas 10 minutos después del inicio de la segunda mitad, Noruega pareció encontrar el gol de la ventaja cuando Torbjørn Heggem envió el balón al fondo de la red tras un tiro de esquina. Sin embargo, el tanto fue anulado después de una revisión del VAR, ya que los árbitros señalaron una falta de Erling Haaland sobre Elliot Anderson, una decisión que muchos consideraron discutible.
El empate 1-1 al término del tiempo reglamentario obligó a disputar el tiempo extra, donde Jude Bellingham volvió a marcar apenas tres minutos después del inicio del primer periodo suplementario.
Noruega siguió presionando en busca del empate, pero la defensa inglesa y otras decisiones arbitrales que también generaron controversia, entre ellas un tiro de esquina que no fue concedido y un posible fuera de juego señalado de manera incorrecta, fueron suficientes para impedir que los Vikingos igualaran el marcador en los minutos finales.
Inglaterra, que busca conquistar su primera Copa Mundial desde el título obtenido en 1966, avanzó a las semifinales, donde se enfrentará al ganador del duelo entre la vigente campeona, Argentina, y Suiza.



