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México, campeón en mejora salarial, pero el empleo pierde fuerza: OCDE.

Publimetro

Por Mario Mendoza Rojas / @SoyMrMoney

El salario mínimo real aumentó 67% desde 2021, muy lejos del promedio de 11% entre los países analizados.

Los salarios sí subieron; el empleo ya no empuja igual. México es el país con la mayor mejora del salario mínimo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un avance real —ya descontada la inflación— que ningún otro país analizado alcanzó desde 2021.

Pero el golpe no está solo en el aumento salarial. En su nuevo informe Employment Outlook 2026la OCDE advirtió que el mercado laboral mexicano empieza a perder fuerza: crece menos el empleo y baja la participación de personas en edad de trabajar.

La lectura es menos cómoda de lo que parece, porque quienes ya tienen trabajo en México ganaron poder de compra, pero la economía no está metiendo con la misma fuerza a más personas al mercado laboral.

“El 75% del sueldo medio ya equivale al salario mínimo en México, tercer nivel más alto entre los países analizados por la OCDE”.—  Employment Outlook 2026

México lidera el aumento salarial

El informe reveló que el salario mínimo real en México aumentó 67% entre enero de 2021 y abril de 2026, el mayor incremento entre todos los países de la OCDE; incluso, está muy por encima del promedio de la organización, que fue de 11%, y de la mediana, de apenas 9%.

La mejora también alcanzó al salario real. Durante los primeros tres meses de 2026, los sueldos en México registraron un crecimiento cercano a 4% anual, casi el doble del promedio de la OCDE, que fue de 2.2%.

Desde 2021, los salarios reales en el país acumulan un incremento aproximado de 15%, mientras alrededor de un tercio de las economías de la organización todavía no recupera el poder adquisitivo perdido durante el periodo de alta inflación que dejó la pandemia de Covid-19.

El dato importa porque no habla solo de un ajuste al salario mínimo, sino de una recuperación más amplia en el ingreso de los trabajadores. En un país donde el sueldo alcanza cada vez para menos cuando suben los precios, el informe de la muestra que México logró recuperar terreno frente al golpe inflacionario.

Productividad sostiene el salto salarial

El avance de los salarios no aparece aislado en el informe. La OCDE también colocó a México entre las economías donde más creció la productividad desde la pandemia —es decir, donde se genera más valor por cada hora trabajada—, junto con Colombia, Estados Unidos, Corea, Polonia, Letonia, Lituania y Eslovaquia.

Entre 2023 y 2025, la productividad laboral mexicana avanzó alrededor de 2% anual, casi el doble del promedio de la organización, cercano a 1%. La lectura es importante: el país no solo tuvo mejores sueldos en el papel, también mostró una mayor capacidad para producir con el trabajo disponible.

El propio organismo internacional refuerza ese punto al señalar que México forma parte del grupo donde la productividad laboral ha sido “relativamente alta” desde el inicio de la crisis del Covid-19, una posición poco común en un informe que advierte una desaceleración general entre los países analizados.

Ese dato ayuda a explicar por qué el resultado mexicano destaca dentro de la OCDE. Si los salarios suben, pero la productividad no acompaña, el aumento puede presionar costos o perder fuerza; en el caso de México, el informe muestra que el salto salarial llegó al mismo tiempo que una mejora en la producción por hora trabajada.

Empleo ya no jala igual

Aunque México conserva una de las tasas de desempleo más bajas de la OCDE —alrededor de 3% en el primer trimestre de 2026—, el informe no dejó una lectura cómoda: el problema no es que se dispare la desocupación, sino que el mercado laboral ya no está metiendo gente con la misma fuerza.

En empleo, el informe de la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económicos arrojó que México registra una caída acumulada cercana a un punto porcentual entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2026.

La participación laboral también retrocedió casi un punto, lo que muestra que no solo hay menos personas ocupadas en proporción a la población en edad de trabajar, sino también menos gente activa dentro del mercado ya sea con empleo o buscando uno.

La propia OCDE resumió esta alerta al señalar que, aunque el empleo y la participación laboral siguen en niveles históricamente altos dentro del organismo, ya hay “señales de debilitamiento”: sube ligeramente el desempleo, se aplana el empleo y pierde ritmo la incorporación de personas al mercado laboral.

En corto: los salarios mejoraron y la productividad acompaña, pero el mercado laboral no está creciendo con la misma fuerza. Para quien ya tiene empleo, el informe muestra una recuperación real del ingreso; para quien busca entrar, cambiar de trabajo o volver a laborar, el escenario luce más apretado.

El bolsillo mejora; el empleo aprieta

Para los trabajadores mexicanos, el informe de la OCDE apuntó a una mejora real: el salario mínimo ganó terreno, los sueldos reales avanzaron y la productividad acompañó, lo que significa que el aumento salarial no se queda solo en una cifra oficial, sino en una recuperación concreta del poder de compra.

El beneficio, sin embargo, no llega igual para todos. La recuperación favorece con más claridad a quienes ya están dentro del mercado laboral, especialmente a los trabajadores que ganan menos; para quienes buscan una oportunidad o cambiar de empleo, la señal es más dura: el mercado ya no abre espacio con el mismo ritmo y cada vacante puede volverse más competida.

La OCDE también aporta una clave para leer el caso mexicano: en varios países, los salarios de quienes menos ganan resistieron mejor el golpe de la inflación que los sueldos ubicados más arriba en la escala laboral. En el país, esa lectura pesa más porque el sueldo mínimo tuvo el mayor avance real del organismo, pero esa mejora no resuelve por sí sola cuántas personas logran encontrar trabajo o mantenerse activas.

La conclusión es sencilla: México aparece como un caso fuerte en mejora salarial, pero el reto se mueve hacia la puerta de entrada del empleo. Para el trabajador, la pregunta ya no es solo cuánto subió el sueldo mínimo, sino si la economía puede convertir esa mejora en más oportunidades, mejores puestos y trayectorias laborales menos frágiles.

Mejora salarial no alcanza para cantar victoria

El informe de la OCDE dibuja un mercado laboral mexicano con más poder de compra para quienes ganan menos, pero también con menos empuje para abrir espacios, mover trabajadores y sostener la recuperación del ingreso.

  • Salario mínimo en pesossubió alrededor de 122% entre enero de 2021 y abril de 2026; en el recibo de trabajador se duplicó, pero la inflación se comió una parte importante del avance real.
  • Horas trabajadas: México aparece con una reducción cercana a medio punto porcentual anual en las horas trabajadas por persona; esto refuerza la lectura de productividad, porque el país produce más por hora, no necesariamente por trabajar más tiempo.
  • Brecha laboral entre hombres y mujeres: la diferencia en empleo entre hombres y mujeres se redujo cerca de un punto porcentual entre 2024 y 2026; es una señal positiva, pero no borra que el mercado laboral general perdió fuerza.
  • Cambio de empleo bajo candado: aunque en México las cláusulas que impiden irse a trabajar con una empresa competidora están prácticamente prohibidas, la OCDE detecta que siguen apareciendo con frecuencia; para los trabajadores, eso puede enfriar la búsqueda de mejores sueldos o puestos.
  • Datos salariales con cautela: la OCDE advirtió que en el país los salarios por hora tienen un nivel importante de ingreso no reportado; esto significa que parte de lo que realmente gana un trabajador puede no aparecer completo en las estadísticas formales.
  • Sectores de baja paga: el informe mostró que los trabajadores que ganan menos resistieron mejor el golpe inflacionario que otros grupos salariales; en México, esa lectura pesa más porque el salario mínimo fue el gran motor de la recuperación del ingreso bajo.