Opinión

Se le acaban los argumentos al Tío.

Por: Manuel Narváez Narváez

Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com

“Dime de qué presumes y te diré de careces” en su refrán que escuché hace muchos años, y no me queda duda cuán vigente sigue.

De muy joven escuché dicho refrán, lo escuché de adultos y de familiares para referirse a alguien que alardeaba de ser muy “chicho”, muy “salsa”, como sinónimo de presumido.

A catorce meses de distancia después de haber jurado sobre la biblia su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, el neoyorquino nieto de migrante alemán ha desperdiciado la oportunidad y orillado, no solo a su nación, sino al mundo entero a una espiral de incertidumbre económica con pronósticos de desastre.

Tras superar dos impeachment (juicio político), el republicano radical regresó a la Casa Blanca con más bríos y orientó todo el peso del Estado para expulsar de su país a millones de indocumentados y a residentes legales.

Para llevar a cabo la deportación masiva de migrantes ilegales, la administración del magnate aumentó hasta 80 mil millones de dólares el presupuesto del ICE para contratación de más personal y realización de operativos, principalmente en ciudades “santuarios” gobernadas por el partido demócrata.

Por varios meses los titulares de los medios masivos de información daban cuenta de las persecuciones y arrestos de presuntos indocumentados en fábricas, restaurantes, calles, autos y domicilios.

Cuando los agentes de lCE dispararon en contra de una ciudadana norteamericana de raza blanca y la mataron, supuestamente por intentar atropellar a uno de sus elementos, los ciudadanos de Mineápolis, el mayor de esa ciudad y el gobernador de Minnesota protestaron enérgicamente contra la brutalidad de los operativos y por el artero crimen de una ciudadana.

Junto con pegado comenzó a imponer aranceles a socios comerciales y enemigos históricos.

Al tesoro norteamericano ingresaron cientos de miles de millones de dólares que, tras varios meses de litigio, la corte suprema decidió que el presidente excedió sus facultades, y ahora debe reembolsar el dinero.

Paulatinamente los operativos contra migrantes indocumentados fueron bajando de tono en contraste con la impactante detención del dictador venezolano, Nicolás Maduro.

La narrativa cambió abruptamente. De pronto el presidente norteamericano era mencionado como aspirante al premio de la paz debido a la quirúrgica extracción del dictador comunista, y su “vocación” por las “libertades”.

Aparejado a la propaganda de poder imbatible para derrocar y enjuiciar a dictadores, presionaba al régimen mexicano para combatir al crimen organizado. En pocas semanas todo el cascajo de líderes criminales de antaño y lidercillos de células de los fragmentados cárteles fueron deportados a cárceles de máxima seguridad en territorio estadounidense.

El secretario de Estado, Maco Rubio y la ya destituida secretaria de seguridad, Pam Bondi, aceptaban la colaboración de las autoridades mexicanas, pero más se jactaban de obtener lo que querían del gobierno de México: cierre de la frontera norte al trasiego de drogas -fentanilo esencialmente- y captura de objetivos de la DEA y del FBI.

El presidente sobaba el lomo de Claudia Sheinbaum con halagos personales, sin embargo, ensoberbecido por los golpes a Maduro y la expulsión de cientos de miles de migrantes indocumentados, exigía más y presionaba para que se detuvieran a los políticos involucrados con el crimen organizado.

Como relojito y obedeciendo a sus impulsos -e intereses-, de repente toda la atención mediática se centró en el mayor despliegue de fuerzas navales y aéreas después de la guerra del Golfo (Irak) y el posterior ataque que eliminó a la plana mayor del régimen teocrático de Irán.

Los bombardeos combinados con Israel a objetivos claves de la estructura política y enclaves estratégicos de las fuerzas revolucionarias de Irán, mantuvieron la sobreexposición mediática por los alardes de “victoria” del presidente estadounidense sobre la cúpula política y militar iraní.

Varias semanas después desde que iniciaron los bombardeos a Irán y pese a que la mayoría de la estructura gubernamental persa ha sido eliminada y las defensas navales y aéreas destruidas casi en su totalidad, el pueblo iraní no respondió al llamado del mandatario norteamericano para tomar el poder.

Lejos de los “éxitos” mediáticos por la expulsión de millones de migrantes indocumentados, la imposición de aranceles, la deportación y muerte de cabecillas de los cárteles mexicanos, la incursión EU/Israel en Irán para derrocar al régimen teocrático, la realidad es que se asoma la peor derrota yanqui desde que se retiraron de Afganistán e Irak.

El mayor portaviones regresó a los muelles, aviones de cazas derribados, pocos muertos entre sus tropas, si, y una endeble tregua para detener los bombardeos retratan una realidad que discrepa absolutamente de la euforia y los aires de victoria del mandatario estadounidense.

Lo ciero es que el vicepresidente norteamericano D. Vance no fue capaz de conseguir una buena salida al conflicto en oriente medio. Marco Rubio pierde fuelle para seguir exprimiendo la obsequiosidad del régimen mexicano, la fiscal general Pam Bondi y Kristi Noem, secretaria de seguridad nacional duraron poco tiempo en sus cargos, aparentemente por fracasar en el caso Epstein y la eliminación de la ciudadanía en hijos de inmigrantes, respectivamente.

Las consecuencias de 14 meses al frente del segundo mandato del magnate neoyorquino republicano son:

Gasolina cara en los Estados Unidos. La economía de ese país apenas creció 2.1%, menos que el 2024 y 2023.

Aumento de precios del barril de petróleo e incertidumbre global (pérdidas) en las casas de bolsa.

Inflación terrible en México, donde el crimen organizado sigue igual o más fuerte que antes. Las muertes violentas y las desapariciones forzadas superan a la de cualquier país en guerra.

El régimen iraní, al igual que el de Venezuela y Cuba siguen tan firmes como si nada hubiese pasado. Eso alienta y fortalece al de México.

Y los sondeos para las elecciones intermedias de noviembre en los Estados Unidos pintan un panorama sombrío para el partido republicano.

“Dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Con cariño para la científica.

Es cuanto.