Internacional

Agresión sexual empuja a tortugas a arrojarse por acantilado.

DW actualidad

Erick Elola con información de The Times y The New York Times

Un nuevo estudio sugiere que la agresión sexual de los machos podría ser la razón por la que las tortugas de Hermann (Testudo hermanni) hembra se arrojan por los acantilados en la isla de Golem Grad, en el Gran Lago Prespa (Macedonia del Norte), en un fenómeno que los científicos describen como “suicidio demográfico”.

La investigación, publicada en la revista científica Ecology Letters, documenta un caso de desequilibrio extremo de sexos en esta isla deshabitada. De acuerdo con las cifras, en algunas zonas hay hasta 19 machos por cada hembra. En total, la población ronda los 1.000 ejemplares, señala.

Según informes de The New York Times, el número de hembras sigue disminuyendo debido al acoso constante de los machos. Al margen, los investigadores observaron que algunas hembras, exhaustas tras ser perseguidas por múltiples pretendientes, se dirigen hasta lo alto de los acantilados y se arrojan al vacío como vía de escape. El resultado es que muchas de ellas mueren como consecuencia de ello.

Intentos de apareamiento con violencia

Tras constatar que un número inusualmente alto de hembras moría joven, el ecólogo Dragan Arsovski, de la Sociedad Ecológica de Macedonia, se dio a la tarea de examinar el comportamiento reproductivo de la especie y comprobó que varios machos persiguen simultáneamente a una sola hembra.

“Literalmente, queda enterrada por los machos”, explicó Arsovski a The New York Times. Asimismo, los intentos de apareamiento están marcados por la violencia, donde los machos embisten, muerden hasta hacer sangrar y pinchan a las hembras con la punta afilada de la cola. Producto de estas conductas, hasta tres cuartas partes de las hembras de Golem Grad presentan lesiones en la zona genital.

Pese a que también se han observado machos que caen por los acantilados, Arsovski afirmó que existe una “proporción significativamente mayor de hembras que mueren de esta manera”.

“Vórtice de extinción”

Con el objetivo de ampliar los resultados, experimentos adicionales reforzaron las observaciones de campo: al colocar a hembras de la isla frente a acantilados simulados, observaron que se lanzaron voluntariamente, mientras que hembras de una población continental vecina no lo hicieron. Además, el estudio señala que las hembras acosadas se reproducen menos y presentan tasas de supervivencia anual inferiores en comparación con las hembras continentales.

Según recoge The Times, Jeanine Refsnider, ecóloga de la Universidad de Toledo, afirmó que la agresión sexual de los machos “parece estar provocando un vórtice de extinción” de las hembras. Agregó que no había visto nada igual en un entorno natural sin interferencia humana directa.

El desenlace luce sombrío, pues según las proyecciones de los investigadores, la última gran hembra de Golem Grad morirá en 2083.

Posibles teorías del desequilibrio entre sexos

Hasta ahora, sigue sin saberse cómo se originó el desequilibrio extremo de sexos en la isla. Una de las teorías refiere que podría tratarse de una fluctuación aleatoria debido a que en el continente hay ligeramente más hembras que machos. 

Otra aseveración habla de una introducción humana inicial con proporciones desiguales, hipótesis respaldada por números grabados en los caparazones de algunos de los machos más veteranos.

Las tortugas de Hermann pueden vivir hasta unos 100 años en condiciones favorables. Sin embargo, para muchas de las hembras de Golem Grad, ese horizonte parece cada vez más inalcanzable.