Tras entablar comunicación a través de la interpretación del idioma inglés, el grupo manifestó haber sido víctima de secuestro y tortura, además de ser utilizados como medio de extorsión hacia sus familias.
Familiares presentes informaron a elementos de la Fiscalía General del Estado, que la policía estaba y al entrar al domicilio se escuchó una detonación de arma de fuego, al ver su estado solicitaron apoyo de las unidades de emergencia.