Tras la intervención, los elementos policiales revisaron el estado físico, psicológico y de salud del contingente, posteriormente fueron puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración.
En estos centros se analizan los casos que puedan tener solución y se les da asesoría jurídica para poder detener temporal o definitivamente la deportación que apliquen o que sus casos así lo ameriten
El funcionario también aclaró que no se tiene previsto declarar una emergencia como ocurrió en Tijuana, sino que se busca fortalecer la coordinación entre el Gobierno del Estado y la Federación para asegurar que los migrantes reciban el apoyo necesario de manera ordenada y eficiente.