La gobernadora explicó que el estatus, el poder y la exposición que acompañan a un cargo público pueden generar una percepción distinta de la realidad y llevar a las personas a modificar su manera de actuar.
En el anteproyecto de resolución se menciona que la tarjeta no se está repartiendo entre la ciudadanía y tampoco se condiciona el acceso a los servicios de salud