
El salario mínimo en México ya superó lo que gana un trabajador común en el país. A fin de no provocar más efectos negativos sobre el sistema laboral, como una escalada de la informalidad, los aumentos hacia adelante requieren un “cuidado mucho mayor”, advirtió David Kaplan, investigador de la División de Mercados Laborales y Seguridad Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
De acuerdo con experiencias internacionales, “seguir aumentando el salario mínimo puede promover la informalidad”, dijo Kaplan en conferencia de prensa. “Calibrar esa decisión para fijar exactamente el nivel óptimo sí es difícil, desde luego, pero un paso importante es tener en cuenta que hay un límite y subir el salario mínimo más allá de ese límite será contraproducente, hará más daño sobre los trabajadores”, abundó al hablar sobre México.
Los datos presentados por el investigador del BID muestran que el país ha visto uno de los mayores aumentos reales al salario mínimo en América Latina y el Caribe en los últimos años. Es decir, la recuperación de las remuneraciones base ha ido por encima de la inflación y ha provocado que tengan mayor poder adquisitivo. “Lo festejamos mucho”, apuntó Kaplan. Sin embargo, para 2026 esta política ya muestran ciertas señales de advertencia, según el investigador del BID.
Kaplan informó que en 2026, el salario mínimo se encuentra ligeramente por encima de la mediana para un trabajador en el país (1.01); de ahí que, señaló, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) tendría que estar al tanto de ese límite que existe para los sistemas laborales. “Amerita reflexión y cuidado mucho mayor hacia adelante con los aumentos”, dijo.



