Opinión

La Nueva Escuela Mexicana y los proyectos sociocríticos.

Por. Moisés Alvarez Palacio

¿Recuerda cómo fue su educación? Seguramente el maestro hablaba y usted escuchaba; había que memorizar fechas, fórmulas y definiciones; lo importante era sacar buena nota, aunque no se entendiera del todo lo que se estudiaba. El maestro era la autoridad incuestionable; lo que él o ella decía era lo correcto. Esa fue la escuela tradicional. Por eso, cuando hoy se habla de la Nueva Escuela Mexicana, muchas personas cuestionan: ¿esto es realmente nuevo o es más de lo mismo? ¿Será solo un cambio de nombre? La respuesta es no. La Nueva Escuela Mexicana representa un cambio en la forma de entender la educación y el papel que esta tiene en la construcción de una sociedad más justa y democrática.

La Nueva Escuela Mexicana (NEM) según el artículo 11 de la Ley General de Educación, que establece que el Estado, a través de este modelo, buscará la equidad, la excelencia y la mejora continua en la educación, colocando en el centro de la acción pública el máximo logro de aprendizaje de los estudiantes. Para lograrlo, la NEM tiene como objetivos fundamentales el desarrollo humano integral de los educandos, la reorientación del sistema educativo, la corresponsabilidad de todos los actores involucrados y el impulso de transformaciones sociales tanto dentro de la escuela como en la comunidad. En esencia, no se trata solo de enseñar contenidos académicos, sino de formar personas íntegras, conscientes de su entorno y capaces de contribuir al bienestar colectivo.

Una de las estrategias metodológicas para lograr estos objetivos es el trabajo por proyectos educativos desde un enfoque sociocrítico. Esta tipo de estrategia permite que los estudiantes sean la parte central de este proceso educativo y se reconozcan como personas que forman parte de una comunidad a la cual pueden contribuir desde la escuela, ya sea para mejorarla o para preservar e impulsar sus saberes, tradiciones y creencias. Es importante señalar que las metodologías sugeridas para el desarrollo de proyectos no son una receta ni las únicas alternativas posibles. Por el contrario, se reconoce que los docentes, desde su experiencia y conocimiento, pueden aportar otras propuestas que les permitan problematizar la realidad y poner en práctica diversas estrategias. La creatividad y la autonomía profesional del magisterio son fundamentales de este enfoque, que no limita ni encapsula su labor docente.

Los proyectos educativos que se promueven desde la NEM tienen un enfoque sociocrítico, es decir, se fundamentan en el pensamiento crítico y la transformación social. El pensamiento crítico implica la capacidad de pensar, razonar, analizar cuestionar y evaluar para tomar decisiones, pero además, escuchar con atención y el respeto a las ideas de los demás. Este enfoque permite relacionar la problematización de la realidad con la vida cotidiana de los estudiantes, de manera que lo que aprenden en la escuela tenga sentido y aplicación en su vida diaria. Se trata de que los alumnos no solo memoricen información, sino que aprendan a observar su realidad, identificar problemas, preguntarse por qué ocurren y proponer alternativas de solución.

El pensamiento crítico es lo que marca la diferencia entre un método de enseñanza tradicional, que se centró en la repetición y la memorización, y un método que forma ciudadanos capaces de analizar, decidir y actuar con responsabilidad. Mientras que el enfoque tradicional tiende a formar personas que repiten información sin cuestionarla, el enfoque sociocrítico forma personas que preguntan, que dudan, que buscan evidencias y que construyen sus propias conclusiones. Esta capacidad de análisis y reflexión no solo beneficia la vida personal de los estudiantes, sino que tiene un impacto en la sociedad. Una sociedad con ciudadanos críticos es una sociedad que elige mejor a sus gobernantes, que exige cuentas a sus políticos, que participa en la vida pública con conciencia y que no se deja manipular por discursos vacíos o promesas engañosas.

En el futuro, esta formación puede reflejarse en gobiernos más honestos, políticas más justas y una democracia verdadera, porque los ciudadanos sabrán distinguir entre lo que conviene al interés colectivo y lo que solo beneficia a unos cuantos.

Fuentes:

Plan de Estudios 2022

https://educacionbasica.sep.gob.mx/wp-content/uploads/2024/06/Plan-de-Estudio-ISBN-ELECTRONICO.pdf

Sugerencias metodológicas para el desarrollo de los proyectos educativos.

https://educacionbasica.sep.gob.mx/wp-content/uploads/2022/12/C3_1-Sugerencias-Metodologicas-proyectos.pdf