Opinión

Escándalo de lavandería por la visa de ‘Andy’.

Por: Manuel Narváez Narváez

Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com

El régimen de la 4T ha entrado en una etapa de degradación que ni el imperio romano cerca de su caída podría igualar.

Increíble pero cierto. La cancelación del privilegio de contar con una visa de visitante para ingresar a los Estados Unidos exprimió todo el pus ideológico del movimiento de r(d)egeneración nacional al reaccionar para defender a Andrés “Andy” López Beltrán.

Esa reacción diarreica explosiva colectiva del régimen solo es equiparable a la defensa que han hecho para negarse a entregar a la justicia yanqui al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, presuntamente ligado al crimen organizado.

Como millones de mexicanos que cuentan con una visa otorgado por el gobierno estadounidense, los vástagos de Andrés Manuel López Obrador han gozado de ese privilegio para ir a territorio gringo por negocios, porque los que tienen una visa de turista a eso van, a hacer negocios, a menos que sea visa humanitaria para visitar a un familiar en el pabellón de la muerte o en el umbral de la misma.

El viernes 14 de agosto “Andy” López dio a conocer que envió una extensa carta a Donald Trump para reclamar el retiro del preciado documento, calificando la medida como de “carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano”.

Al dar a conocer la noticia el adelantado aspirante a diputado federal de la estirpe non grata tabasqueña, toda la parvada de cuervos morenistas condenó el ajuste administrativo del departamento de Estado de la unión americana.

Como si fuese una ofensa a la memoria histórica de México, a un héroe o heroína nacional, daño al patrimonio nacional o una injerencia a nuestro territorio como sí lo hacen de manera disfrazada médicos cubanos y diplomáticos rusos, la presidenta, gobernadores y coordinadores parlamentarios cual facción de poder cerraron filas en torno a “Andy” López Beltrán.

Paradójicamente en estos días los puentes de cruce internacionales Cd. Juárez/El Paso, Texas, se encuentran semivacíos debido al temor de los residentes mexicanos les retiren sus visas al cruzar a territorio gringo.

En los últimos quince días a centenares de ciudadanos mexicanos con hijos e hijas nacidos en Estados Unidos les han revocado las visas por presunto “turismo de nacimiento”, según medios fronterizos.

La acción corresponde a una orden ejecutiva del Departamento de Estado norteamericano para detener el flujo de mujeres embarazadas que llegan a su territorio para dar a luz, y para amedrentar a los padres de quienes nacieron al norte del Bravo.

En ese mismo contexto, la suprema corte de los Estados Unidos ya ratificó -seis a votos- la décimo cuarta enmienda de la constitución estadounidense que tutela la nacionalidad por nacimiento en su territorio.

Pese a la resolución de la corte, la administración Trump continúa con su embestida en contra de los migrantes, no solo con detenciones de indocumentados por parte del ICE, sino también con la revocación de visas a padres de hijos nacidos allá, por los agentes del CBP en puertos de entrada a la unión americana.

A diferencia de los privilegios que goza la familia fundadora de la 4T, el o la mexicana común enfrenta sin defensa alguna la ira de Trump contra la migración, y aunque lo intentara no prosperaría porque es una decisión unilateral del gobierno estadounidense.

La defensa de los mexicanos y los connacionales en Estados Unidos por parte de la presidenta y de su antecesor son disparejos. Cuando se trata de abusos del ICE en contra de indocumentados nacidos en México, la defensa es institucional, sin huevos, pero cuando se trata de defender a algún miembro del cubil de la 4T, la defensa es desproporcionada, histérica, fuera de lugar y cómplice.

Este nuevo choque entre México y los Estados Unidos por asuntos estrictamente jurídicos inmediatamente son pasados por el filtro de simpleza propagandística del régimen mexicano en su afán de politizar y dinamitar las relaciones bilaterales y los tratados internacionales tratándose de violaciones continuas a los derechos humanos en nuestro país, y allá también.

De este conflicto no diplomático los buitres de la oposición han contribuido con su banquete.

Comentócratas le hacen competencia a los bots del oficialismo y replican con burla el retiro de la visa al Jr. obradorista como si de eso dependiera el resurgimiento o consolidación de la oposición.

Tan ruin y vergonzosa es la sobrerreacción del régimen como inmundo el regocijo de la oposición.

Ningún bando ideológico está a la altura de este país, de esta nación. Mientras a un hijo de papi le retiran el privilegio de cruzar a territorio yanqui, el mayor presume el sueño americano de visitar Disneylandia. Vaya incongruencia de la estirpe del destructor de la república y las instituciones.

Pobre México bajo el yugo de una facción comunista que adora el poder, el dinero, los privilegios y los placeres que solo las oligarquías pueden disfrutar, entretanto la población se rasca con sus propias uñas para escapar de los abusos de Trump, peor aún, de la falta de medicamentos, del temor a los grupos terroristas que controlan el gobierno, la corrupción histórica y una deuda monstruosa.

No se ve para cuándo vaya a mejorar la situación en este país, pero cuando suceda muy probablemente sea bastante tarde.

En la conciencia de los mayores que aún tienen vergüenza y en la juventud se encuentra la respuesta para detener la destrucción total de México.

Es cuanto.