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Carlos Slim pone una condición para entrar al nuevo estadio de Cruz Azul, ¿qué quiere Grupo Carso?.

Soy Fútbol

Emilio Tonel
 

El proyecto del nuevo estadio de Cruz Azul podría sumar a uno de los empresarios más importantes de México. Carlos Slim, a través de Grupo Carso y su participación en FCC, aparece como uno de los perfiles que podrían involucrarse en la construcción del inmueble, aunque su entrada al proyecto no sería incondicional. La principal condición que se maneja estaría relacionada con los derechos televisivos de La Máquina, ya que el grupo empresarial buscaría que sus partidos puedan llegar a Claro Sports. De concretarse, la operación convertiría al nuevo estadio en mucho más que una obra deportiva: sería también una pieza estratégica dentro del negocio audiovisual.

Los derechos de Cruz Azul son la verdadera llave

La posible exigencia de Slim tiene sentido si se considera el valor comercial que representan las transmisiones de Cruz Azul. De acuerdo con las estimaciones difundidas alrededor del proyecto, los derechos televisivos del conjunto cementero podrían rondar los 30 millones de dólares, aunque esta cifra no ha sido confirmada oficialmente por el club. Para Grupo Carso, conseguir una participación en ese negocio permitiría compensar parte de la inversión y, al mismo tiempo, fortalecer la presencia de Claro Sports en el futbol mexicano. Por eso, la negociación no solamente gira alrededor de levantar un estadio, sino de integrar infraestructura, televisión y patrocinios dentro de una misma operación.

Grupo Carso tiene experiencia en estadios de primer nivel

La propuesta de Slim también adquiere relevancia por la experiencia que su grupo empresarial tiene en grandes proyectos deportivos. FCC ha participado en obras relacionadas con algunos de los estadios más importantes de Europa, entre ellos trabajos vinculados con el Santiago Bernabéu y el Cívitas Metropolitano. En Sudamérica, además, el conglomerado estuvo involucrado en el proyecto del Claro Arena de Universidad Católica en Chile, inmueble que también incorporó una estrategia comercial de naming rights. Esa trayectoria coloca a Slim como un potencial socio de peso para una obra que podría requerir una inversión de entre 300 y 350 millones de dólares.

Amazon aparece como el otro gran jugador

Cruz Azul tendría además otra carta sobre la mesa. Amazon Prime Video habría mostrado interés en los derechos de transmisión de La Máquina y en convertirse en un socio comercial del futuro estadio. La presencia de la plataforma estadounidense cambia por completo el escenario porque le permite a la directiva cementera negociar con más de un gigante tecnológico y audiovisual. Para Cruz Azul, contar con propuestas de Claro Sports y Amazon podría elevar el valor de sus derechos y darle mayor margen para definir qué compañía puede ofrecerle el paquete comercial más atractivo.

El nuevo estadio será más que una cancha

La intención de Cruz Azul es que su futura casa se convierta en un proyecto integral de entretenimiento y negocios, con capacidad para recibir partidos de Liga MX, encuentros internacionales y eventualmente compromisos de la Selección Mexicana. El club ha concentrado sus esfuerzos en encontrar una ubicación dentro de la Ciudad de México, después de descartar otras alternativas en el Estado de México. El objetivo sería construir un recinto moderno que no dependa únicamente de los partidos para generar ingresos y que pueda explotar conciertos, eventos, restaurantes, experiencias comerciales y espacios corporativos.Carlos Slim pone una condición para entrar al nuevo estadio de Cruz Azul, ¿qué quiere Grupo Carso?.

Carlos Slim pone una condición para entrar al nuevo estadio de Cruz Azul, ¿qué quiere Grupo Carso?.

La inauguración apunta para 2031

El calendario que maneja la directiva coloca 2031 como el año tentativo para inaugurar el nuevo estadio de Cruz Azul. Antes de llegar a ese momento todavía deben resolverse cuestiones fundamentales como el terreno, la estructura financiera, los permisos y la elección definitiva de los socios comerciales. Mientras tanto, La Máquina continuará utilizando el Estadio Ciudad de los Deportes como su casa, con los costos que implica jugar temporalmente en un inmueble que no pertenece al club. La construcción del nuevo recinto busca precisamente terminar con esa dependencia y darle a Cruz Azul una sede propia.

Slim podría encontrar en Cruz Azul un negocio estratégico

La eventual llegada de Carlos Slim al proyecto podría transformar por completo la dimensión económica del nuevo estadio. Para Cruz Azul significaría contar con un socio con experiencia internacional en infraestructura, mientras que para Grupo Carso representaría la posibilidad de combinar una inversión inmobiliaria y deportiva con un negocio audiovisual de largo plazo. Sin embargo, la clave estará en los derechos de transmisión, donde Amazon aparece como un competidor capaz de elevar la puja. La Máquina tiene ante sí una negociación que puede definir buena parte de su futuro institucional: ¿apostará por Slim y Claro Sports o elegirá la propuesta que mejor pague por llevar al club a las pantallas?