
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a México y a América Latina ante una amenaza concreta: llevar a cabo ataques terrestres contra el narco afuera de EU.
En enero Trump dijo que su gobierno había frenado casi todo el tráfico de drogas por la vía marítima y que ahora empezaría a atacar objetivos terrestres vinculados con cárteles.
También ha afirmado reiteradamente en los últimos meses que “los cárteles gobiernan México”.
“El problema de fondo es que una operación militar no equivale automáticamente a desarticular una economía criminal”, explica el abogado y especialista en seguridad Jaime Ortiz a EL UNIVERSAL.
“Pueden matar a los jefes del narco




