Opinión

Ganas más, pero ¿alcanza para más?.

Por: Moisés Alvarez Palacio

El INEGI, a través de su Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) —un indicador que mide la variación de precios de una canasta representativa de bienes y servicios que consumen los hogares mexicanos—, reportó que la inflación fue de 3.55% anual en la primera quincena de junio del 2026. La inflación es el aumento generalizado de los precios: el dinero pierde valor y con el mismo dinero compramos menos. El Banco de México busca mantenerla en 3%, con un rango de 2% a 4%. Controlarla requiere equilibrio entre oferta y demanda; cuando hay muchos productos y pocos compradores, los precios bajan; cuando hay pocos productos y muchos compradores, suben.

Es bueno que la inflación esté cerca del objetivo de Banxico. El promedio de la inflación del sexenio de AMLO fue de 5.17% anual, el más alto desde Zedillo. Calderón promedió 4.35% y Peña Nieto 4.03%.

Cuando la inflación sube, el bolsillo lo resiente. Con el mismo salario se compran menos alimentos, medicinas y servicios. Quienes más se ven afectados son las familias de bajos ingresos, que destinan casi todo su gasto a productos básicos. La incertidumbre desalienta la inversión y puede provocar devaluación.

Pongamos de ejemplo el jitomate. Hace un año rondaba los 23 pesos. En marzo del 2026, su precio subió 42% en un mes, llegando a costar entre 40 y 70 pesos. Para junio, bajó a 19.51 pesos. Así funciona la inflación, con altibajos que Banxico busca controlar para que no se conviertan en una tendencia imparable.

Entonces, ¿estamos mejor hoy o antes? El promedio de inflación de Calderón y Peña fue de 4.19%; con AMLO, 5.17%; con Sheinbaum, 3.55% en lo que va del año. La Transformación promedia 4.86% en ocho años.

El salario mínimo pasó de 88 pesos diarios en 2018 a 315 en la Zona General en 2026, un incremento del 154%. En la Zona Libre de la Frontera Norte es de 440.87 pesos. Eso permite comprar 1.94 canastas básicas por día, frente a 0.78 en el 2018. Es un avance.

Sin embargo, el costo de la canasta básica también subió. Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), organización que representa al pequeño comercio del país, y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), organismo oficial encargado de medir la pobreza en México, la Canasta Básica Alimentaria pasó de 1,550 pesos aproximadamente en el 2018 a 2,450 pesos por persona en el mes de mayo del 2026. La mejora salarial es un acierto, pero el costo de lo esencial también se elevó.

Ocho años después, los datos dicen que hoy se gana más en números, pero la vida no es más barata. Al final, cada quien responderá si gana más y si le alcanza para más.