Opinión

Prometieron sin saber. Hoy les cobran factura

Por. Moisés Alvarez Palacio.

La taxonomía de Bloom tiene la función de ayudar a los docentes para planificar actividades, no se inventó para los políticos, pero bien que les puede servir.

Los entonces candidatos del 2018 y 2024 de morena prometieron derogar la Ley del ISSSTE del 2007, pero lo hicieron solamente desde el interés electoral. Digo esto porque recordé la taxonomía de Bloom, una referencia jerárquica para clasificar objetivos de aprendizaje que va desde lo simple hasta lo complejo y tiene los siguientes niveles:

conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación.

En cuanto al conocimiento, no tuvieron la capacidad de recordar los hechos específicos del porqué la Ley del ISSSTE del 2007 se implementó.

Esto fue principalmente para garantizar la sostenibilidad financiera del instituto, ante el envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida, que hacían insostenible el antiguo esquema solidario.

Aunque muchos piensan que sí es sostenible, solo los que conocen las finanzas concretas del país lo podrán afirmar.En lo que refiere a la comprensión, no tuvieron la capacidad de entender el alcance de una promesa que financieramente no es posible.

Hoy están pagando las consecuencias de no haberse informado primero antes de realizar su promesa.

En lo que respecta a la aplicación, no pudieron reunir los elementos necesarios para ejecutar una promesa con viabilidad para los trabajadores del Estado. Solo lo hicieron a la ligera.

En el análisis, no calcularon lo que representaba esa promesa. Ni mucho menos pudieron entender cómo se relacionaban entre sí los factores económicos, demográficos y financieros que hicieron la reforma.

En cuanto a la síntesis, no supieron trabajar con la información que tenían para ordenar, formar y construir un esquema viable de reforma. Lo más fácil fue prometer.

Aplicaron la de “prometer no empobrece”.

Finalmente, la evaluación. No tuvieron la capacidad de formular juicios sobre el valor de los alcances de una promesa que sabían no iban a cumplir y que el día de hoy los tiene en una situación de ingobernabilidad ante la CNTE.En síntesis, fallaron en los seis niveles. Y hoy la CNTE les cobra factura.La situación con la CNTE es un ejemplo de una demanda justa.

La forma en que lo hacen es cuestionable. La solución que piden, es tal vez inviable.La CNTE debe pensar en que el modelo del 2007 quizás no va a desaparecer, pero el gobierno debe ofrecer mejoras significativas para los que ya estamos bajo ese régimen.

Y el gobierno debe estar consciente que la promesa incumplida les va a seguir afectando, y que la única manera de solucionar esto es cumplir con jubilaciones dignas.

Dicho lo anterior, el argumento financiero del por qué se implementó la reforma del 2007 puede ser válido en términos técnicos. Pero el pueblo es sabio y lo ve así:

si hay dinero para sueldos y compensaciones opulentas para ministros, diputados, senadores y políticos, entonces también hay para jubilaciones dignas y justas.

Por eso muchos dicen que sí es viable.