
México llegó a la revisión del T-MEC con la premisa de que el modelo de libre comercio que dominó durante décadas en América del Norte ya no existe y la prioridad ahora será asegurar que el país conserve una posición competitiva frente al resto del mundo, afirmó Marcelo Ebrard, secretario de Economía.
En conferencia de prensa, el titular de Economía reconoció que la administración del presidente Donald Trump impulsa una visión económica distinta a la que dio origen al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y posteriormente al T-MEC.
“Fue un cambio tremendo, venimos de una idea en la que no importaba dónde se hicieran las cosas, (se buscaba) que se pudiera hacer lo más barato posible, lo que aumentó las ganancias de las empresas, pero no necesariamente le fue bien a los trabajadores y clases medias”, resaltó Ebrard.
Ahora, Estados Unidos está construyendo un nuevo sistema comercial en el que el acceso a su mercado dependerá cada vez más del lugar donde se fabriquen los bienes y de consideraciones relacionadas con el empleo y la seguridad económica.
“Es una idea totalmente diferente, yo diría opuesta…, el sistema anterior era ‘duty free’, en el que no se pagaba ningún arancel. Ese sistema ya no funciona…, lo que acabo de describir ya no es hoy la realidad en la que estamos viviendo”, afirmó el funcionario.


