
La Razón
EL INGENIERO tenía 92 años y larga trayectoria política; en los 80 quebró la hegemonía priista con un movimiento pacífico; fundó el FDN y luego el PRD / FUE tres veces candidato presidencial; en 1988, víctima del sistema que “cayó”; en 1997 se convirtió en el primer Jefe de Gobierno del DF / DESTACADO impulsor de órganos electorales independientes y de soberanía petrolera; CSP, AMLO y oposición destacan que marcó la historia del país.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, protagonista de una de las mayores rupturas políticas del México contemporáneo y figura central en la transición democrática del país, falleció este miércoles 28 de octubre, a los 92 años de edad. Tres veces candidato presidencial, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y primer jefe de Gobierno del Distrito Federal electo por voto popular, desafió el dominio electoral del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y abrió camino a una oposición que transformó el sistema político mexicano.
El político nació el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, fue hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano Bravo. Sus primeros años transcurrieron en la residencia oficial de Los Pinos, durante la administración de su padre, quien encabezó la expropiación petrolera de 1938. Esa herencia política acompañó buena parte de su vida pública, particularmente en la defensa de los recursos energéticos y la soberanía nacional.
- El Dato: El hijo del ingeniero, Lázaro Cárdenas Batel, también fue gobernador de Michoacán y actualmente es jefe de la Oficina de la Presidencia de la República.
Antes de ocupar cargos de elección popular, estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y participó en proyectos de desarrollo regional. Durante la década de los 60 trabajó en el aprovechamiento de los recursos naturales de la cuenca del río Balsas y coordinó la construcción de la presa La Villita, en Michoacán.
Su carrera dentro del PRI lo llevó a ocupar un escaño en el Senado de la República en 1976, y posteriormente al gobierno de Michoacán, que encabezó entre 1980 y 1986. Al concluir ese periodo, comenzó a cuestionar los mecanismos internos de selección de candidatos en el partido y la orientación económica de la administración del presidente Miguel de la Madrid.
El enfrentamiento con la dirigencia priista alcanzó su punto decisivo en 1987, después de que Cárdenas impulsó la Corriente Democrática junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes. El movimiento reclamaba apertura política, participación de la militancia y cambios en las decisiones presidenciales. La ruptura desembocó en su salida del partido hegemónico que había gobernado México durante décadas.
La elección de 1988 transformó su carrera. A la cabeza del Frente Democrático Nacional (FDN), reunió a distintas fuerzas políticas, con el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM, que le cedió el registro), el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, el Partido Social Demócrata, el Partido Popular Socialista y disputó la Presidencia de la República a Carlos Salinas de Gortari. Los resultados oficiales otorgaron alrededor del 50 por ciento de los votos al candidato priista y cerca del 31 por ciento al exgobernador michoacano. Sin embargo, las denuncias de fraude y la denominada “caída del sistema” del cómputo de los sufragios provocaron una crisis de credibilidad electoral.

De aquella contienda surgió el movimiento que dio origen al PRD, constituido el 5 de mayo de 1989 con la participación de organizaciones socialistas, agrupaciones de izquierda y antiguos militantes del PRI. Cárdenas asumió su primera presidencia nacional y permaneció en el cargo hasta 1993. Un año después volvió a competir por la titularidad del Ejecutivo federal, aunque terminó en tercer lugar, detrás de Ernesto Zedillo Ponce de León y Diego Fernández de Cevallos.
Más allá de la actividad partidista, Cuauhtémoc Cárdenas mantuvo contacto con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tras el levantamiento armado de enero de 1994. En mayo de ese año, cuando buscaba por segunda ocasión la Presidencia, acudió a Guadalupe Tepeyac, Chiapas, para reunirse con el subcomandante Marcos y conocer las demandas indígenas de tierra, democracia y justicia.
El acercamiento continuó en noviembre, cuando volvió a encontrarse con mandos zapatistas. Durante aquella visita, en la que participó la activista Rosario Ibarra de Piedra, defendió una salida política al conflicto y rechazó la vía militar. Cárdenas aclaró que “no vengo como enviado del partido, vengo como mexicano”. Marcos lo reconoció como interlocutor político del movimiento, aunque mantuvo críticas hacia el PRD.
Una fotografía de aquellos encuentros en Chiapas reunió a Cárdenas con el entonces candidato al gobierno de Tabasco, Andrés Manuel López Obrador; el subcomandante Marcos y Rosario Ibarra de Piedra. Años después, Lázaro Cárdenas Batel confirmó la autenticidad de la imagen y relató el viaje a la comunidad chiapaneca.
Tres años después de esos acercamientos con el zapatismo, Cárdenas alcanzó uno de los principales triunfos electorales de su carrera. En 1997, los habitantes de la capital eligieron por primera vez mediante sufragio directo a su jefe de Gobierno y el fundador del PRD obtuvo cerca del 48 por ciento de los votos. Con esa victoria desplazó al PRI del control de la administración capitalina y abrió un periodo de gobiernos de izquierda en el entonces Distrito Federal.
La tercera candidatura presidencial llegó en 2000. Para participar dejó anticipadamente el gobierno, cuya titularidad asumió Rosario Robles Berlanga. Sin embargo, el triunfo correspondió a Vicente Fox, del PAN, quien puso fin a más de siete décadas de presidencias priistas. Aunque en 2005 había anunciado su intención de contender por la Presidencia una cuarta ocasión, al final de ese año declinó por Andrés Manuel López Obrador.
Otra ruptura ocurrió el 25 de noviembre de 2014, cuando renunció al PRD después de expresar diferencias con la conducción partidista. En su carta señaló desacuerdos con los mecanismos internos de decisión y cuestionó la falta de autocrítica de sus dirigentes.
Fuera de las estructuras partidistas, el ingeniero, como era conocido, mantuvo su participación en el debate público mediante la Fundación para la Democracia y sus intervenciones sobre desigualdad, desarrollo económico, educación y política energética. También publicó obras como Sobre mis pasos, Cárdenas por Cárdenas y Por una democracia progresista. Asimismo, fue un destacado impulsor de órganos electorales independientes y de la soberanía petrolera del país.
Los reconocimientos a la trayectoria de Cárdenas también llegaron desde las instituciones académicas y el Senado de la República, que le otorgó la Medalla Belisario Domínguez en 2011. A lo largo de su vida recibió diversos doctorados honoris causa, entre ellos el que le concedió el Instituto Politécnico Nacional (IPN) el 30 de enero de 2026, por sus aportaciones a la vida pública y la defensa de los recursos estratégicos.
En su vida personal, compartió 58 años de matrimonio con Celeste Batel, con quien se casó en abril de 1963. Tuvieron tres hijos, Lázaro, Cuauhtémoc y Camila. Celeste murió el 19 de octubre de 2021 y a las exequias acudieron el entonces presidente López Obrador y Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno capitalina en ese momento.
Su trayectoria política quedó marcada por tres acontecimientos de la historia nacional. La ruptura con el PRI durante los años 80, la disputa electoral que cuestionó la legitimidad de la elección presidencial de 1988 y el triunfo opositor en la capital casi una década después constituyen, de acuerdo con especialistas en ciencia política, antecedentes fundamentales para comprender la transformación del sistema de partidos en México.
Su fallecimiento generó múltiples reacciones entre actores políticos de distinto signo, pero también entre distintos sectores esconómicos y sociales, como la Presidenta Sheinbaum, así como los expresidentes López Obrador, y los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, además de dirigentes del PRI o el PAN, quienes reconocieron su aporte a la historia y vida democrática del país.
Los restos del ingeniero llegaron desde las primeras horas de este jueves 29 de octubre al Panteón Francés de la Ciudad de México, para ser velados, según los reportes sobre las exequias.
PIEZA CLAVE
Su herencia política y formación académica
Hijo del general Lázaro Cárdenas del Río, uno de los presidentes más emblemáticos de México, por lo que heredó un fuerte arraigo por las causas nacionalistas de México.
Se graduó como ingeniero civil en la UNAM a mediados de la década de 1950.
trayectoria política
Gobernador de Michoacán: Tras ser senador, gobernó su estado natal entre 1980 y 1986 bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Ruptura y Democratización
La Corriente Democrática: En 1986 lideró una ala crítica dentro del PRI que exigía un método democrático para elegir candidatos, marcando la fractura histórica más importante de ese partido.
Elecciones de 1988: Fue candidato presidencial del Frente Democrático Nacional en una elección histórica marcada por denuncias de fraude y la famosa “caída del sistema”, que dio el triunfo a Carlos Salinas de Gortari.
Fundación del PRD: En 1989 cofundó el Partido de la Revolución Democrática, unificando a las principales fuerzas de izquierda de México bajo un mismo frente electoral.
Aspiración presidencial
Tres veces compitió por la silla presidencial: 1988, 1994 y 2000.
Primer jefe de Gobierno electo: En 1997 hizo historia al ganar la primera elección democrática del Distrito Federal (hoy Ciudad de México), terminando con décadas de regentes impuestos por el presidente.
Renuncia al PRD
En marzo de 2004, profundamente inconforme con las pugnas internas, las corrientes (“tribus”) y las resoluciones del Congreso Nacional del PRD, renunció irrevocablemente a sus cargos en el Consejo Nacional y la Comisión Política, aunque mantuvo su militancia.
En 2014 renunció formalmente al partido que fundó, señalando discrepancias con la dirigencia y la pérdida de rumbo ideológico del instituto político.
Entre 2012 y 2018 fue coordinador internacional de la CDMX; Miguel Ángel Mancera, entonces jefe de Gobierno, lo invitó formalmente a integrarse a la administración de la Ciudad de México como coordinador de Asuntos Internacionales, un cargo público técnico y diplomático que desempeñó durante ese sexenio.
Último encuentro con la mandataria
La defensa de la soberanía energética enmarcó el último encuentro público documentado entre la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el pasado 18 de marzo de 2026, durante el 88 aniversario de la Expropiación Petrolera, celebrado en Pueblo Viejo, Veracruz.
En aquella ceremonia, la mandataria agradeció al ingeniero por aceptar encabezar la nueva Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex, destinada a analizar las perspectivas de la industria y emitir recomendaciones para la empresa pública, una actividad vinculada con el legado de su padre, el expresidente Lázaro Cárdenas, quien decretó la expropiación petrolera en 1938.
El acercamiento tuvo antecedentes durante la contienda presidencial de 2024. El 29 de enero, Sheinbaum visitó a Cárdenas y conversó con él y sus hijos Lázaro, Cuauhtémoc y Camila sobre los problemas del país.
El 3 de mayo volvieron a reunirse, esta vez en Jiquilpan, Michoacán, en la casa donde nació el general Lázaro Cárdenas. Durante esa visita, la entonces candidata reconoció la lucha democrática del fundador del PRD, referente para distintas generaciones de la izquierda.



