Opinión

¿Injerencia? No, solo una visa cancelada.

Por: Moisés Alvarez Palacio

La cancelación de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente (no presidente, ya fue), ha generado una ola de comentarios. Desde el oficialismo y sus simpatizantes lo califican como un acto de injerencia. Pero la visa es un permiso, no un derecho, y su otorgamiento o cancelación es facultad del país que la emite. Estados Unidos o cualquier otra nación donde se tramite una visa la puede otorgar y, en su caso, revocar si considera que el particular no cumple con sus requisitos.

Andy no representa a México ni al gobierno. Es un ciudadano como cualquier otro que, en todo caso, debe arreglar su situación por la vía legal, no mediante cartas públicas que politizan un asunto privado. Defender a Andy no es defender la soberanía de México; es defender un interés particular. La soberanía no se pone en juego por la cancelación de una visa individual, ni se fortalece ni se debilita con ella. Confundir ambos planos es desviar la atención de lo que realmente importa como, por ejemplo: mejorar la salud, educación, economía,seguridad y un largo etcétera.

A la sociedad no se le debe confundir. Los hechos están ahí: un ciudadano mexicano perdió un permiso migratorio y decidió hacer pública su inconformidad. Eso no es un asunto de Estado, es un asunto personal. Si Andy quiere pelear su caso, que lo haga por la vía legal, no a través de una carta que busca generar ruido político.

Mientras se pierde tiempo en posicionamientos sobre un caso particular, la salud pública sigue sin dar el servicio prometido y al magisterio no le han cumplido la promesa realizada y muchas otras tantas más situaciones por mejorar. Ahí están los verdaderos pendientes de este País, no en una visa cancelada.