
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acusó al Gobierno Federal de utilizar la justicia de manera “calculadora” y bajo una lógica de rentabilidad política.
Durante un evento en Tijuana, donde estuvo acompañada por Verónica Ruffo, la mandataria se pronunció en defensa de Ernesto Ruffo, exgobernador de Baja California, quien permanece detenido y enfrenta acusaciones relacionadas con el llamado “huachicol fiscal”.
Campos Galván señaló que no le corresponde determinar la responsabilidad de Ruffo, pero exigió que se respeten la presunción de inocencia, el debido proceso y el derecho a la defensa.
“No me corresponde ser juez ni fiscal”, afirmó la gobernadora, quien cuestionó que un hombre de 74 años, con padecimientos que requieren atención médica permanente y que, según dijo, no intentó evadir a la justicia, haya sido llevado a un penal de máxima seguridad.
Ruffo fue detenido el pasado 16 de julio en Ensenada por la Fiscalía General de la República y enfrenta señalamientos por presunta delincuencia organizada y contrabando de combustible.



