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Grupo Charly: casi 30 años cabalgando donde las patrullas no llegan

Chihuahua, Chih.– Mientras la tecnología se ha convertido en un aliado de las corporaciones policiacas, en Chihuahua hay una unidad que continúa demostrando que el patrullaje a caballo sigue siendo una herramienta indispensable para proteger a la ciudadanía. Se trata de la Policía Montada, mejor conocida como el Grupo Charly, que este mes conmemora un aniversario más de servicio.

Creada en agosto de 1996 bajo la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), la unidad nació con el propósito de recorrer arroyos, cerros, caminos de terracería y colonias sin pavimentar, lugares donde las patrullas convencionales simplemente no pueden acceder.

A casi tres décadas de distancia, la misión permanece vigente. Durante este año, los elementos de la Policía Montada han fortalecido la vigilancia preventiva en cauces de arroyos y zonas consideradas de difícil acceso, donde además de inhibir conductas delictivas, han logrado asegurar el equivalente a más de 126 porciones de narcóticos durante operativos realizados en abril.

Su trabajo también ha sido clave en la búsqueda de personas extraviadas y en la atención de reportes durante la temporada de lluvias, cuando las condiciones del terreno dificultan el ingreso de vehículos, convirtiendo a los caballos en el medio más eficaz para llegar hasta donde se requiere apoyo.

El policía tercero Edgar Carnero explicó que el Grupo Charly desarrolla labores de vigilancia preventiva, atención a reportes ciudadanos, búsqueda y localización de personas, así como apoyo en operativos especiales y recorridos permanentes en zonas agrestes de la ciudad.

Para cumplir con estas tareas, la corporación cuenta con 14 ejemplares equinos, considerados parte fundamental del equipo de trabajo. Los animales reciben entrenamiento constante, alimentación especializada y atención veterinaria, lo que les permite responder de manera segura durante los patrullajes.

Más allá de su imagen tradicional, la Policía Montada representa una unidad especializada que continúa adaptándose a las necesidades de la ciudad. Su presencia no solo fortalece la seguridad en áreas de difícil acceso, sino que también mantiene un vínculo cercano con la comunidad, demostrando que, en ciertos escenarios, la fuerza y agilidad de un caballo siguen siendo irremplazables.