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¡España es campeón del mundo! Destronan a la Argentina de Messi y logran su segunda Copa.

Fox Sports

A 16 años de la conquista de Sudáfrica, la Selección Española volvió a coronarse en el Mundial, ahora en tiempo extra con gol de Ferrán Torres.

¡España es el rey del mundo! El equipo que mejor juega en el mundo, que tiene dominada una escuela y que jamás traicionó su ADN, hoy es el campeón del Mundial 2026 tras imponerse en el tiempo extra 1-0 contra Argentina, que deja vacante la corona que Leo Messi levantó en Qatar, pero esta vez la historia los puso del lado de los perdedores.

España dominó el trámite de inicio, obligando al Dibu Martínez a ensuciarse el uniforme. La más clara fue por medio de Lamine Yamal antes del minuto 5, pero su disparo de zurda dentro del área fue bien contenido en dos tiempos por el portero argentino.

La Albiceleste lo intentó con un par de ráfagas y cerca estuvo de dejar a Lionel Messi en un mano a mano con Unai Simón, pero la velocidad en carrera de Leo ya no es la de antes y eso permitió al guardameta español ganarle muy afuera del área, anticipando la jugada (como hizo ante Mbappé en la semifinal) y despejar el balón sin que el 10 pudiera puntearlo.

En la primera media hora ya se habían registrado 10 infracciones, cinco por bando. Una dura entrada de Alexis Mac Allister ante Dani Olmo y un grito desgarrador de Enzo Fernández ante un mínimo rosón que buscó impresionar al silbante Slavko Vincic, quien se guardó la tarjetas.

La forma y ritmo de juego lo marcó la Furia después de la pausa de hidratación. Aunque Lamine Yamal no estuvo tan lúcido desde su primer impacto a puerta, Marc Cucurella se convirtió en una vía importante de salida por la izquierda y en una incursión suya llegó un remate a portería de Mikel Oyarzabal al 38’, que salió a la posición del Dibu.

Lisando Martínez tuvo tres minutos frenéticos en los que vio la primera amarilla al 40’ y poco después tuvo que ser sustituido por una lesión en la pierna, dando paso a un veterano como Nicolás Otamendi para hacer pareja en la central con Cuti Romero.

Llegó el medio tiempo al estilo “Super Bowl” con Madonna, Shakira, BTS y varios artistas más por poco más de 15 minutos para intentar mantener el ánimo de la gente. Un esfuerzo plausible, aunque evidentemente lo que argentinos y españoles querían eran menos canciones y más futbol.

El segundo lapso fue un concierto español de posesión, tránsito y dominio de la pelota, pero si no lograron estar arriba en el marcador hasta la pausa de hidratación fue por el Dibu Martínez, que trabajó como no lo había hecho en todo el Mundial para mantener a Argentina con el cero en su meta.

Tras la pausa, la tónica no solo no cambió, sino que se intensificó. España jugando prácticamente en campo argentino los últimos 20 minutos buscando el gol de la gloria, mientras el rival se aferraba con las uñas a la posibilidad de llevar el juego al alargue.

Messi en modo fantasma porque Argentina ni la tocaba. Lo que buscaban era que el árbitro Vincic les concediera alguna falta para ganar oxígeno ante el agobio español en Nueva York, con la mirada de Donald Trump junto a Gianni Infantino en un palco.

Con complicaciones, el Dibu mandó a córner un derechazo poderoso desde la media luna que casi se le cuela. Después, justo antes de que el árbitro los mandara a refrescarse, el portero de la Albiceleste detuvo un cabezazo de Ferrán Torres en un córner.

Argentina logró llegar a la orilla de los 90’, pero recibió un golpe durísi8mo con la expulsión de Enzo Fernández. El mediocampista del Chelsea fue como locomotora en una dividida ante Pau Cubarsí, quien giró por los aires como clavadista, pero sí hubo contacto para mostrarle la segunda amarilla al albiceleste y mandarlo a las regaderas en el agregado.

Final del Mundial 2026 se fue a tiempo extra

Apenas tres minutos en la prórroga y otra vez Emiliano Martínez se hizo figura para los sudamericanos al sacarle un cabezazo a Nico Williams, quien pudo haber hecho mucho más, pero su débil remate le dio oportunidad al arquero de reaccionar y seguir con el 0-0.

La gran polémica arbitral se dio en el que había sido el 1-0 de España, pero Slavko Vincic lo anuló por una presunta falta de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi en el área. Un aparente pisotón fue lo que el silbante marcó justo cuando el balón entraba a las redes gracias a un remate de Nico Williams, ante la incredulidad del banquillo ibérico.

Pese a ello, España siguió firme a su convicción y tuvo una jugada clarísima para adelantarse por medio de Mikel Merino, que erró un cabezazo al borde del área chica cuando el Dibu se había quedado como estatua, pero el español no hizo buen contacto y la echó por un lado.

Parecía que Argentina se saldría con la suya. El equipo que solamente se dedicó a destruir, a resguardarse y a “rezar” para sostener el empate sin goles. Sin embargo, la vida y el futbol premiaron al que siempre lo quiso, al que con sus argumentos mostró el hambre de campeón y ese fue España, que al 107’ encontró por fin el 1-0 a través de Ferrán Torres, con un zurdazo que reventó el marco tras una asistencia de cabeza de Nico Williams.

La cara de Messi lo dijo todo. Rostro compungido, mirada al cielo y un dejo de decepción. El Dibu Martínez pudo con casi todo, pero la única que no desvió acabó en sus redes, con la grada llorando. Unos de felicidad con la camiseta roja y los otros -mayoría- sabedores de que dejaban vacante la corona en Nueva York.

Los últimos 10 minutos fueron los únicos en los que Argentina se acordó un poco de atacar y con eso le metieron algo de emoción, aunque sin hacer figura a Unai Simón. En ese breve lapso la tocó más Leo Messi que en los 110’ previos y con ello se activaron un poco las virtudes de los sudamericanos, pero era demasiado tarde.

A España le anularon el 2-0 por medio hombro adelantado de Ferrán Torres y después Nico Williams se hizo un nudo yendo solo contra Dibu Martínez.

A pelotazos, con sus dos centrales como ejes de ataque y esperando que Messi frotara la lámpara, así fue como Argentina quiso empatarlo sobre el final. Sin embargo, a diferencia de lo que pasó con Cabo Verde, Egipto, Suiza o Inglaterra, esta vez la épica no llegó.

Al 120’ tuvieron la más clara en un pase al espacio de Lionel Messi para Simeone, cuyo centro llevaba todo el veneno y una pierna española lo sacó a córner “manchando” la pelota con pintura del poste. Agonía para una España que había dominado a placer el juego, pero en los minutos que traicionó su esencia casi le da vida gratis al rival.